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La historia torcida
#41
En estos dias se conmemora un triste aniversario, el infame robo de esta bandera. Ya sabemos quienes fueron y nadie hace nada.

[Imagen: 000_zpspa0m8y6h.jpg]
"Dormía y soñaba que la vida era alegria, desperté y vi que la vida era servicio, serví y vi que el servicio era alegria."
Rabindranath Tagore
 
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#42
El Robo del Pabellón de los

Treinta y Tres Orientales
(1971)
Adaptación y ampliación del material publicado en el Foro desde el 28 de julio de 2007

I. Introducción

La Bandera de los Treinta y Tres Orientales, de 1,23 x 0,72m, fue fabricada por Luis de la Torre, y desplegada por vez primera en la Cruzada Libertadora del 19 de abril de 1825, siendo adoptada por la Sala de Representantes de la Provincia Oriental como Pabellón Nacional provisorio (Ley del 26 de agosto de 1825). Esa Ley concretamente estipuló: "La Honorable Sala de Representantes de la Provincia Oriental del Río de la Plata, en uso de la soberanía ordinaria y extraordinaria que legalmente reviste, ha sancionado y decreta con valor y fuerza de ley lo siguiente: "Siendo una consecuencia necesaria al rango de la independencia y libertad que ha recobrado de hecho y de derecho la Provincia Oriental, fijar el Pabellón que debe señalar su Ejército y flamear en los pueblos de su territorio, se declara por tal el que tienen admitido, compuesto de tres fajas horizontales, celeste, blanca y punzó, por ahora y hasta tanto que incorporados los diputados de esta Provincia a la Soberanía Nacional se enarbole el reconocido por el de las Provincias Unidas del Río de la Plata a que pertenece". Durante años el Pabellón de los Treinta y Tres fue conservado en el Museo Juan Antonio Lavalleja, hasta que el 16 de julio de 1969 fue hurtada por un comando subversivo vinculado al OPR33/PVP. Luego del retorno a la democracia (1985), el Gobierno solicitó la devolución del Pabellón, pero quienes lo hurtaron adujeron que ignoraban su paradero.
Jamás ha sido recuperado.

II. Los hechos

Un artículo publicado por el Boletín de la Biblioteca Artiguista relata así las circunstancias y el panorama nacional e internacional al ocurrir el robo:
"El martes 16 de julio de 1969 no iba a ser un dia cualquiera en Uruguay.
"A primeras horas de la tarde de una jornada nublada, en la Cámara de Senadores, legis-ladores de los partidos tradicionales denunciaban que en distintas Facultades e incluso en la misma Universidad de la República, se había arriado la bandera nacional, sustituyéndola por las de Cuba y las del Viet Cong, y en el mismo momento, no muy lejos de allí, en una escuela de Montevideo, una maestra enseñaba a sus alumnos, desde un pizarrón como se dibujaba la bandera de Fidel Castro. "Por la noche, N. Armstrong, E. Aldrin y M. Collins, inicialrían a bordo de la Apollo 11, su histórico viaje a la luna. "Y dos días más tarde, con la asistencia del Presidente de la República, en otro acto de fé republicana - no deslucido como el de la semana pasada - , se recordaría frente al Cabildo, el 139 aniversario de la Jura de la Constitución. "A las 18 y 30 de ese martes, casi sobre la hora del cierre, ingresaron al Museo, que tiene su sede en la que fuera casa del General Lavalleja, ubicada en la calle Zabala, entre 25 de Mayo y Cerrito, seis o siete asaltantes de la denominada OPR 33 (...) brazo armado de la Federación Anarquista del Uruguay; constituído luego de una escisión del Movimiento Tupamaro y hermano carnal de las organizaciones terroristas de la época, quienes portando armas de fuego, lograron reducir a unos pocos funcionarios, atando sus manos con cuerdas y alambres, encerrándolos en una habitación, procedieron a sustraer la bandera, expuesta en una de las salas de la planta alta. "Con asombrosa y planificada rapidez, tras romper el vidrio de una vitrina especial, fué quitada del lugar en que se encontraba, adherida a un gran lienzo blanco ya oscurecido por el tiempo, y sin tomar ningún otro objeto de los valiosos que la rodeaban, los ladrones descendieron en tropel logrando perderse en la calle, mezclándose entre los numerosos transeúntes que en esos momentos abandonaban la Ciudad Vieja. "A los pocos minutos, uno de los funcionarios se desligaba de sus ataduras, ayudaba a sus compañeros y procedía a dar cuenta del hecho a sus superiores. "Tiene que haber sido, además, uno de los días más tristes en la larga vida de ese gran e inolvidable ciudadano que fué el profesor Juan E. Pivel Devoto, entonces Director de los Museos Nacionales, cuando tuvo que presentarse ante las autoridades policiales, acompañado del titular del entonces Ministerio de Cultura, a denunciar el insólito robo. "Hasta hoy, lo único que se conserva de [el Pabellón] es el famoso cuadro de Blanes "El juramento de los Treinta y Tres Orientales", una imponente pieza al óleo de 3,11 por 5,64 que el pintor de la Patria concluyera en 1877, ubicada en el Museo que lleva su nombre, en el Prado, convertido, cada vez que se lo admira o recuerda, en un gran dedo acusador de los delincuentes y en un permanente motivo de reproche". (1)

Debe agregarse que en el lugar del hurto apareció un impreso que identificaba a los ladrones como miembros del grupo "R 33", es decir la Organización Popular Revolucionaria 33 u OPR 33.
En el robo intervinieron Heber Mejías Collazo y Nelso Peralta Larros, ignorándose el nombre de los restantes autores materiales del robo. Además de Mejías Collazo se consideran responsables a y Hugo Cores, dirigentes del grupo Duarte desapareció en la Argentina en 1976; Cores falleció en el año 2006.

También el profesor de Historia Alejandro Giménez ha realizado una crónica detallada del pabellón de los Treinta y Tres, con una entrevista al funcionario encargado del Museo.
"El robo de una Bandera "16 de julio de 1969. Un miércoles gris que amenazaba lluvia en la ―Muy Fiel y Reconquistadora‖. Mientras el mundo se conmovía con la inminencia de la llegada del primer hombre a la Luna –lo que sucedería cuatro días después- el Uruguay vivía la alegría de un nuevo aniversario de Maracaná. "Pero al hombre común le salía al paso la preocupación por la situación econó-mica y social del país, que derivaba en conflictos laborales, que hacían subir la temperatura de la ciudadanía, así como el movimiento guerrillero, que radicalizaba sus métodos. "Walter Rodríguez, hoy jubilado después de 36 años de trabajo en el Museo Histórico Nacional, vigilaba la planta alta de la Casa de Juan Antonio Lavalleja, dependencia del museo, que está ubicada en Zabala 1469 entre 25 de Mayo y Cerrito. "En la Sala ―Treinta y Tres Orientales‖ de esa planta estaba la bandera que enarboló en la Playa de la Agraciada el jefe de la Cruzada Libertadora de 1825.
"«Era un día tranquilo. Fíjese que el primer visitante entró recién a las cinco de la tarde», recuerda. Nada hacía pensar que estaba por llevarse a cabo un robo verdaderamente histórico. "A eso de las 17.40 llegan dos visitantes y poco después un tercero, los que se encuentran en la planta superior. «Uno me preguntó si la bandera era auténtica, a lo que por supuesto respondí afirmativamente», relata nuestro entrevistado. "Pasados diez minutos de las seis de la tarde entró un hombre petiso, de bigotes y lentes, mientras los tres que se hallaban arriba bajaron, y se pusieron a hablar con el portero de la casa. ―«A ese petiso yo lo había visto el día anterior, a última hora, mirando un docu-mento de pensión graciable firmado por Lavalleja, que está encuadrado y en exposición en la misma sala que la bandera», recuerda Rodríguez, agregando que «subió y se puso a copiar lo que miró el día anterior. Fue claro que buscaba distraerme, para que yo no vigilara desde arriba por la ventana lo que hacían los tres que habían bajado». "A todo esto era la hora de cerrar -18.30- y el hombre seguía copiando. «Le dije que íbamos a cerrar, y me pidió un minuto más para terminar. Yo sospechaba sus malas intenciones, porque cuando me vio dejó de escribir», cuenta el ex funcionario del museo. ―«Cuando el hombre terminó de copiar y guardó el papel, siento ruido en la escalera y me asomé a ver que pasaba. Eran tres hombres con armas. Me apuntaron y me dijeron que obedeciera, que nada me iba a pasar, y que bajara sin mirar para atrás», prosigue el relato, destacando además la corrección y la ―cara descubierta‖ de los asaltantes. "Con las manos atadas y el rostro contra la pared, Rodríguez estuvo por espacio de casi veinticinco minutos encerrado en la portería junto a cinco compañeros. «Al principio creí que era una rapiña común, pero antes de irse, además de cortar el cable del teléfono y dejar la llave de la casa junto a la puerta de calle, tiraron unos volantes que hablaban de la Bandera de los Treinta y Tres ». "Después de esperar diez minutos, como habían ordenado los autores del operativo, una funcionaria que no había sido atada procedió a desatar a nuestro entrevistado. ―«Después de ir a la Casa de Rivera, sede central del museo, y comunicar al Director Profesor Juan Pivel Devoto lo sucedido, volví al lugar y pude ver que habían sacado la bandera del bastidor en el que estaba, dentro de un marco con vidrio. En el sitio dejaron un círculo con una ‗R‘ en el medio, hecho con color rojo», comenta.

"Donada al gobierno de la República en 19 de abril de 1858 por Constantino, Juan Antonio y Francisco Lavalleja, hijos del jefe de la Cruzada, sirvió de modelo a Juan Manuel de Blanes para que en 1875 pintara su cuadro ―El juramento de los Treinta y Tres‖. "En 1893 pasó a pertenecer al Museo Nacional, siendo utilizada en ese año y el siguiente en los festejos del 19 de abril llevados a cabo en la Playa de la Agraciada. "En 1899 Vicente de la Torre, que participara en la organización de la Cruzada de 1825, declara que «la bandera es la misma que él declarante cosió con sus propias manos en la ciudad de Buenos Aires en la ropería propiedad de su hermano dos Luis de la Torre y Villanueva…», ratificando que el lema ―Libertad o Muerte‖ fue escrito por un retratista francés llamado Jean Pierre Goulu. "La enseña vuelve a poder de Francisco Landívar Lavalleja, nieto del caudillo, en 1905. Muerto Landívar en 1923, sus hermanas la donan al Archivo Museo Histórico Nacional. Desde la apertura de la Casa de Lavalleja en 1942, la bandera lució en la Sala ―Treinta y Tres Orientales de la planta alta, hasta el 16 de julio de 1969. "La organización ―OPR 33‖ (Organización Popular Revolucionaria 33) se atribuyó la acción. Heber Mejías Collazo (a) ―Jaime, capturado por las fuerzas de seguridad en setiembre del 69, fue sindicado como uno de los autores materiales de la apropiación. En julio del año siguiente fue detenido Néstor Peralta Larrosa, otro de los acusados de participar en el operativo. "A principios de los años 90, el diputado frenteamplista Hugo Cores admitió que el Partido Por la Victoria del Pueblo [ex OPR 33] tuvo la bandera en Buenos Aires hasta 1975, la que presumiblemente desapareció –o fue destruida- en uno de los procedimientos contra los opositores uruguayos a la dictadura uruguaya exilados en la vecina orilla, en plena guerra sucia, afirmando que la enseña ―nunca salió de Argentina‖. "La bandera medía 725 x 1.235 milímetros y era expuesta en un bastidor de madera con vidrio, junto al asta de madera, recubierta con pana roja y moharra de hierro. "El único objetivo era la bandera, porque no se llevaron el sable que estaba a pocos metros de allí, otra pieza de gran valor simbólico para los Orientales. "Nunca se supo a donde fue a parar el histórico pabellón. 

Su destino ha sido objeto de debates políticos antes y después de la dictadura. "Para Walter Rodríguez, que tuvo contacto con la enseña durante años ―debe estar intacta, ya que fue restaurada y adherida a otra tela, y fue sacada con un trabajo muy delicado del bastidor‖. "Símbolo histórico de incalculable valor, la bandera de los Treinta y Tres Orientales‖ difícilmente vuelva a aparecer. Quizá lo que sucedió con ella sea una buena lección para que no olvidemos el respeto que le debemos a nuestro pasado, al margen del criterio partidario que tengamos puesto" (2).

III. ¿Qué fue del Pabellón?

Según los sediciosos, la bandera habría estado escondida en Buenos Aires hasta 1975 detrás de un cuadro, que uno de ellos tenía en su casa en Buenos Aires. Cuando se produjo uno de los ataques de los grupos paramilitares argentinos contra los miembros del PVP (que estaban raptando gente en la Argentina para pedir rescates de varios millones de dólares, como ya se ha visto), aparentemente en su rapacidad destruyeron todo y se llevaron el cuadro.
Otra versión -no confirmada- afirma que le prendieron fuego antes que cayera en manos de las autoridades. 

El autor no cree ninguna de las dos versiones: una bandera parece algo muy grande y muy grueso como para meter atrás de un cuadro, especialmente si estaba envuelta en algo para protegerla de la humedad y del polvo: ¡después de todo estamos hablando de una tela que tenía por entonces casi 150 años! Por otra parte, es dudoso que alguien dejase tamaño botín de forma tal que si se rompía el cuadro cualquiera pudiera encontrarlo, especialmente conociendo la situación política en la República Argentina. Respecto a la versión de haberla quemado; parece extraño que los sediciosos -que pensaban cambiar el Pabellón por sus "camaradas" presos, o simplemente por una gran suma de dinero - ya que estaban en etapa de "acumulación de fuerzas"- hayan llegado tan lejos y perdido su único elemento de negociación con las FFAA uruguayas.

No deja, sin embargo, de ser una hipótesis posible. ¿Habrá caído la Bandera en manos argentinas? ¿La guardaron como trofeo, como ocurrió con las banderas de las Invasiones Inglesas? Esto no puede saberse; si se la quedó algún coleccionista o la destruyó algún seguidor de Suárez Masson, nunca lo sabremos. El hecho es que hay evidencia (mencionada en el Semanario Búsqueda y citada debajo) que afirma que el Pabellón podría estar en Uruguay, y que lo iban a usar para intercambiarlo por sediciosos procesados.

IV. Un documento inquietante

La siguiente carta fue publicada en la sección "Cartas del Lector" del Semanario Búsqueda.

"Señor Director:
"Durante este gobierno se empezaron a realizar los Consejos de Ministros en pequeñas localidades del interior, para este último se eligió la localidad de Vergara. "Lo interesante fue la fecha elegida, 16 de julio de 2007 aprovechando en su apertura para hacer una referencia a la gesta de Maracaná y rendirle un homenaje a sus tres integrantes que aún la pueden contar. Algo muy plausible por cierto. "Hay varias fechas que marcaron momentos de mi vida y que nunca las podré olvidar como esa que recuerdo dónde estaba y con quién, o por ejemplo el día que mataron al presidente Kennedy por mencionar otra. "Pero no escuché ninguna reflexión sobre otro 16 de julio que lamentablemente ni siquiera puedo recordar dónde estaba ni qué hacía al igual que muchos otros compatriotas. Ese día fue cuando la Organización Popular Revolucionaria 33 Orientales (OPR 33) se apropió de algo que pertenecía a todos los uruguayos, la más que centenaria bandera de los Treinta y Tres Orientales. "Aún hoy la tienen como trofeo de guerra y muchos integrantes de esa organización que hoy forman parte de este gobierno pueden saber algo sobre la misma. Uno de los que sí estoy seguro sabía dónde estaba la bandera fue el extinto Hugo Cores, que supo ser secretario del presidente Vázquez, ¿nunca se le ocurrió preguntarle por la bandera? Sigo estando convencido que la bandera está en Uruguay. "Aunque me niego a comprar libros escritos por sediciosos, compré uno que se llama "Acción directa anarquista, una historia de FAU", porque en él narran con lujo de detalles y se vanaglorian de robos, "apretes", secuestros (Molaguero, Hart, Cambón, Fernández Lladó, José Pereira González  Menoni) contados por sus propios participantes y por supuesto el robo de la bandera. "A esto último le dedican un pequeño capítulo y dicen algunas cosas, por ejemplo, y copio textual: «Es la única bandera que 'parla', tiene una vigorosa consigna libertaria en su centro 'Libertad o muerte» como dice alias "Silva". "Pero aunque me duela y les haga propaganda les aconsejo que lo compren porque no tiene desperdicio. "El autor es el ex sedicioso Juan Carlos Mechoso Méndez, uno de los fundadores del OPR 33 que según él era canillita, lo que me hace preguntarme ¿con qué dinero financiaron el libro y quién lo escribió en realidad?
"Sobre el robo de la bandera escribe en forma escueta y dice algunas verdades y muchas mentiras, como corresponde. "Primero: es cierto como dice en el libro, que en el año 1975 el superior le ordena al OCOA buscar la bandera al cumplirse 150 años de la gesta libertadora. "Segundo: es cierto que los integrantes de la dirección del OPR 33 son trasladados desde los penales a una unidad militar para ser interrogados nuevamente mediante la autorización de la Justicia Militar. "Tercero: lo que no dice Mechoso es que trata de hacer un arreglo para entregar la bandera.Een una entrevista cara a cara donde propone varias cosas: 
"A-. Que sus compañeros sean devueltos a los penales. 
"B-.Pregunta ¿qué pasa con el que tiene la bandera? 
"C. Pregunta ¿qué pasa con él? "Se le responde que sus compañeros serán devueltos a los penales, al que tenga la bandera no le sucederá nada y a él se le reducirá la pena a la mitad. Mechoso pretende que le demos nuestra palabra de honor, a lo que le respondí que ellos no tienen honor pero que cumpliríamos nuestra parte. "Acepta las condiciones y dice: «Yo sé dónde estuvo la bandera, me llevaron con los ojos vendados pero como era canillita me conocía todas las baldosas del Cerro» y nos lleva al Cerro marcando la casa de un señor Mancebo. "Estando ahí nos engancha por teléfono una señora alias "María" que resultó ser Sara Méndez que pretendía hacernos ir a negociar a Buenos Aires la entrega de la bandera. Pero el general Cristi se opone aduciendo que era una emboscada y nos iban a matar. Finalmente no fuimos a Bs. As. y no encontramos la bandera, Mancebo fue procesado y Mechoso en algún momento me dijo que me iba a matar. Tiene dos opciones o cumple su palabra, para lo cual le recuerdo que estoy en el Hospital Militar torre 6 piso 5 habitación 14 o de lo contrario devolver la bandera. "De paso este gobierno [se refiere al gobierno del Dr. Tabaré Vázquez] podría tratar en la mesa política del Frente Amplio con los dirigentes del PVP ex OPR el tema de la bandera y aportar alguna información. Para realizar esto no sería necesario trasladarse a una pequeña localidad del país ni mover a los ministros, es más, bastaría que el señor presidente de la República le pregunte a alguno de los integrantes de este gobierno, como ser su hermano[Jorge Vázquez] alias "Perro" o al "Gringo" Ricardo Gil Iribarne o a Pablo Anzalone, entre otros integrantes del antiguo OPR hoy PVP. "Lástima que no esté "Anselmo" [Hugo Cores] para agitar el bolso con el dinero robado al banco UBUR de La Teja como hace 29 años, porque ahora podría agitar la bandera y gritar: "Feste-jen uruguayos, festejen".
"Atentamente, "Cnel. ® Ernesto A. Ramas "C.l. 707.695-5" (3)
_______________________________________________________________
Citas:

(1) Boletín de la Biblioteca Artiguista del Círculo Militar General Artigas No. 130, Mayo del 2008)

(2) Citado por Cecilia; Crónica del Robo de la Bandera de los 33 Orientales; Facebook
http://et-ee.facebook.com/topic.php?uid=...opic=10279
Extraído del libro ―Montevideo, genio y figura‖, Ediciones El Galeón, Montevideo, 2001, páginas 77/79, autoría de Alejandro Giménez Rodríguez, Profesor de Historia, actual Coordinador de Museos, Dirección de Cultura, Ministerio de Educación y Cultura).

(3) Semanario Búsqueda; Correo de los Lectores; Año XXXVI; Nº 1416; 26 Julio de 2007.
Carta del Coronel Ernesto Ramas
Los pueblos que olvidan su historia, están condenados a repetirla. - Marco Tulio Cicerón
 
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#43
Muchas gracias Danny!!! excelente como ya nos tiene acostumbrados.

Big Grin Big Grin Big Grin
 
"Mas vale ser aguila un minuto que sapo la vida entera".
 
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#44
(07-20-2018, 11:17 PM)Terminus escribió: Muchas gracias Danny!!! excelente como ya nos tiene acostumbrados.

Big Grin Big Grin Big Grin

Es un artículo mío del viejo Foro, Terminus.
Los pueblos que olvidan su historia, están condenados a repetirla. - Marco Tulio Cicerón
 
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#45
Algun dia se deberá escribir la historia verdadera, no la que nos quieren imponer.
"Dormía y soñaba que la vida era alegria, desperté y vi que la vida era servicio, serví y vi que el servicio era alegria."
Rabindranath Tagore
 
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#46
Ya está escrita en varios lugares de la Web.

Espero esas páginas se copien (multipliquen) y permanezcan
 
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#47
Hoy, 25 de julio se cumplen 46 años del infame asesinato del Director de Defensa Civil, coronel Artigas Alvarez.
Fue asesinado en frete de su hija que tenia en ese tiempo 9 años.

[Imagen: 18565.jpg]
“Dulce et decorum est pro patria mori”
 
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#48
TARDE PIASTE PAJARITO!!!, AÑOS CEDIENDO EL TERENO Y AHORA SE VIENEN A ACORDAR!!

Colorados buscan “combatir” un supuesto “relato mentiroso” y tergiversado de la historia reciente que impuso la izquierda

La “huelga general” de 1973 “fue un fracaso”, dice el exsenador Flores Silva, quien lamenta no haber enfrentado el “esfuerzo editorial” de los tupamaros para dar su versión de los hechos

El Partido Colorado “entregó la cancha” y no prestó atención a la forma en la que la izquierda construyó un “relato” sobre los hechos que generaron la caída de la democracia en 1973 y cómo se gestó la salida de la dictadura. Esta es una de las principales conclusiones de dirigentes y exjerarcas de gobiernos colorados, quienes entienden que su colectividad debe trabajar para cambiar esa visión “tergiversada” de la historia.

El expresidente Julio María Sanguinetti dijo el viernes 27 de julio en Paysandú que una de sus principales tareas luego de dejar cargos de gestión fue hacer política para “combatir el relato mentiroso sobre los episodios” que “condujeron” al país a la “intolerancia, la violencia guerrillera y violencia militar”. Aseguró que desde la izquierda “han tergiversado” lo que ocurrió previo al año 1973 y en el retorno a la democracia en 1985. Por esa razón, agregó, es que escribió varios libros sobre este tema.

La “historia reciente” y el “relato oficial” también fueron analizados el jueves 26 en la Casa del Partido Colorado durante una actividad organizada por la Lista 919 de la dirigente Carolina Ache. Allí hablaron dos exdirigentes vinculados a los gobiernos colorados: el exsenador Manuel Flores Silva y el exasesor presidencial durante el gobierno de Jorge Batlle, Carlos Ramela. También participó la escritora Mercedes Vigil.

Flores Silva dijo que desde la izquierda, en especial los tupamaros, han creado relatos respecto a que fueron “héroes” cuando no tiraron “un solo tiro contra la dictadura”. “Atentaron contra la democracia”, dijo, y resaltó que el gobierno de Jorge Pacheco Areco (1967-1972) fue democrático.

El expresidente Julio María Sanguinetti dijo el viernes 27 de julio en Paysandú que una de sus principales tareas luego de dejar cargos de gestión fue hacer política para “combatir el relato mentiroso sobre los episodios” que “condujeron” al país a la “intolerancia, la violencia guerrillera y violencia militar”.
Señaló que la izquierda y el movimiento sindical crearon un relato respecto a la magnitud de la “huelga general” de 1973. “Fue un fracaso”, aseguró Flores Silva, porque a los pocos días las empresas funcionaban con normalidad.

El exsenador también abordó la situación de los desaparecidos. “Es una barbaridad, nunca debieron desaparecer, nunca debieron ser torturados, pero la muerte injusta no les da la razón a los desaparecidos: eran chicos que estaban equivocados en el 99,9% de los casos”, afirmó.

Flores Silva dijo que los “republicanos” no tuvieron en cuenta el “esfuerzo editorial” que hizo la izquierda para mostrar su relato. El exsenador y ministro Eleuterio Fernández Huidobro “hizo una docena de libros” sobre el tema y “un día la gente empezó a creer un poco en ese relato, que es esencialmente anticolorado”.

Para el exlegislador, ese análisis está alejado de la realidad. “El eje de la salida fuimos nosotros y todo esto no está en la historia del pasado reciente”, concluyó.

Versión oficial.

Minutos después, Ramela dijo que la historia reciente “ha sido totalmente deformada” y que hay una “versión oficial” sobre lo que ocurrió previo a la dictadura que hasta se enseña en “algunas escuelas”.

“Soy un convencido de que buena parte del Uruguay está engañado, y que lamentablemente esa falsedad o esas mentiras, de alguna manera, terminan condicionando otras realidades que han pasado en el país del 85 hasta hoy, que hace que en buena medida seamos una sociedad enfrentada, fragmentada, donde aquel puente hacia la paz que anunció Batlle se voló en mil pedazos”, afirmó.

Una de las principales tareas que tuvo Ramela a su cargo durante el gobierno de Batlle (2000-2005) fue integrar la Comisión para la Paz. El presidente creó ese grupo en agosto del año 2000 con el objetivo de “dar los pasos posibles para determinar la situación de los detenidos-desaparecidos durante el régimen de facto, así como de los menores desaparecidos en iguales condiciones”.

Ramela dijo que había que “felicitar” a quienes crearon la “versión oficial falsa de hoy”, porque la “vendieron con habilitad”. Por el contrario, los colorados deberían hacer “autocrítica”, ya que la versión que existe hoy sobre los hechos se da porque entregaron “la cancha”.

“No hablamos en su momento, dejamos hacer, toleramos”, afirmó.

“La visión oficial que tenemos hoy es una visión hemipléjica de la historia. Los militares son responsables de todo, son los malos de la película y los tupamaros son los héroes y las víctimas. Hablo con los jóvenes y tienen una visón romántica de los tupamaros”, aseguró.

“La visión oficial que tenemos hoy es una visión hemipléjica de la historia. Los militares son responsables de todo, son los malos de la película y los tupamaros son los héroes y las víctimas, aseguró Ramela.
Esa versión de la historia, añadió, refleja una “realidad de fractura”.

Ramela dijo que no hay que obviar que en Uruguay hubo gente torturada, asesinada por el Estado y reivindicó el trabajo de la Comisión para la Paz. “Las cosas que hicieron algunos militares son atroces”, dijo. Mientras que el trabajo de la comisión fue “estresante y emotivo”. Recordó que Gonzalo Fernández, que estaba en la comisión como hombre de confianza de Tabaré Vázquez, llegó a salir “llorando” de algunas de las reuniones en las que buscaban información sobre los desaparecidos.

Cuestionó a quienes 30 años después atacan a las Fuerzas Armadas. “Acá hubo gente que por extravío mental inició una revolución, secuestró, mató”, advirtió. “No estoy para defender a los militares, sino por la distorsión que se ha creado por poner a los tupamaros como víctimas y héroes”.

La escritora Mercedes Vigil criticó que los alumnos hoy estudien los libros de Fernández Huidobro o Mauricio Rosencoff. “Esa es una parte de la historia”, sostuvo.

Ache, en tanto, dijo que los colorados tiene la “obligación de crear un futuro basándose en la verdad”, para que la “sociedad se reconcilie verdaderamente
“Dulce et decorum est pro patria mori”
 
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#49
Dejo un vídeo inédito de aquellos años


 
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#50
Que crudeza las imágenes, pero que sirvan para sensibilizar y testimoniar la barbarie tupamara. Pobre gente!!
"Dormía y soñaba que la vida era alegria, desperté y vi que la vida era servicio, serví y vi que el servicio era alegria."
Rabindranath Tagore
 
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