• ¡Bienvenidos a los Foros de Uruguay Militaria!
  • Por favor registrese para comentar y participar.
  • .
¡Hola, Invitado! Iniciar sesión Regístrate


Calificación:
  • 2 voto(s) - 3 Media
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Necesidad de Fuerzas Armadas
#1
MALDONADO

Piden militarizar Laguna del Sauce
Quieren impedir navegación para evitar contaminación del agua.
FOTO

Hay 100 microgramos por litro de agua; deberían de ser 25. Foto: R. Figueredo

MALDONADO MARCELO GALLARDO07 dic 2015

Los diputados Darío Pérez del Frente Amplio y Nelson Rodríguez del Partido Nacional presentarán esta semana en el Parlamento un proyecto de ley para militarizar el control de las aguas de Laguna del Sauce, lugar desde donde se abastece todo el departamento de Maldonado.
La laguna, se encuentra actualmente a cargo de la Prefectura Nacional Naval. La necesidad de impedir la navegación, entre otras medidas, fue impulsada en el año 2010 por la denominada Comisión de Cuenca.
La falta de legislación impide hasta el momento que la Armada Nacional realice los patrullajes para impedir este tipo de actividad. El anuncio del envío de este proyecto de ley fue realizado por el diputado Andrés Arocena, presidente de la Comisión de Medio Ambiente.

Arocena aseguró que en el corto plazo este tipo de actividades no resolverá los graves problemas que existen. "Sin embargo, es un claro cambio de actitud", indicó. El legislador mostró su preocupación por las manifestaciones vertidas por ediles y diputados de Maldonado de todos los partidos políticos en una sesión de la Comisión realizada a mediados de noviembre. Durante esa sesión, el edil blanco Carlos Stajano, aseguró que los niveles de eutrofización en la Laguna del Sauce son "altísimos".
"Hay 100 microgramos de fósforo por litro de agua. Para la elección de fuentes de agua potabilizable de uso humano, la Organización Mundial de la Salud recomienda un máximo de 25 microgramos por litro de agua. La Laguna del Sauce está en 100 microgramos, es decir, cuatro veces más", denunció Stajano.
Por su parte, la edila Cristina Pérez perteneciente al Frente Amplio, denunció que si bien la Unidad de Gestión Desconcentrada de OSE Maldonado genera los recursos suficientes para construir la infraestructura necesaria de combate al problema de algas, el dinero es empleado en otros lugares del país.

Big Grin Big Grin Big Grin
 
"Mas vale ser aguila un minuto que sapo la vida entera".
 
Reply
#2
No se ustedes, yo, lo aplaudo de pie!!!

Senador Javier Garcia Duchini

En lo personal me pregunto: ¿en qué país del mundo las Fuerzas Armadas custodian el perímetro de las cárceles? Sólo en Uruguay.
¿En qué país construyen casas –...como ocurre aquí, en el Plan Juntos– dedicándose a ser obreros de la construcción? ¿En qué país del mundo los soldados –aclaro que todo esto es por $ 12.000– se dedican a darle una mano de pintura a una escuela de campaña o a arreglar un puente en cuestión de horas cuando hay inundaciones?

 ¿En qué país del mundo ayudan a niños con capacidades diferentes? En la mayoría de los cuarteles del interior se hace equinoterapia. ¿En qué país del mundo se cumplen las misiones que tienen acá las Fuerzas Armadas? ¿Imaginan a un soldado de otro país custodiando el perímetro de las cárceles?

Esto parece paradójico, pero es un tema ideológico. Tengo la tentación de preguntar si la visión de la señora senadora Moreira es la de todo el Frente Amplio. Me quedo con esa duda. Uno supone que sí porque fue quien defendió la política de defensa del gobierno.
Reitero, me queda esa duda porque he escuchado varios discursos diferentes con respecto a este tema en el oficialismo. Pero, realmente, parece paradójico discutir el presupuesto en base a la cantidad de soldados por habitantes y, como decía, no debatir sobre la cantidad de médicos por habitantes en el Uruguay.
Nunca escuché a la senadora Moreira plantear que haya un examen de ingreso.”
También dijo: “Quiere decir que la discusión sobre la cantidad de efectivos de las Fuerzas Armadas tiene que darla la Asamblea General, pero no puede darse a partir de una visión economicista: como se requiere aumentar una mísera porción de plata a los soldados, bajemos su cantidad.

Eso no es lo que hay que debatir. La discusión tiene que ser política: el país es este, las Fuerzas Armadas tienen estas misiones, que son esenciales y estas otras, que son subsidiarias, colaterales, y para cumplirlas el país necesita tantos soldados, tantos marinos y tantos aviadores.”

Se adjunta palabras del senador Javier García en la Cámara de Senadores
SEÑOR GARCÍA.- Pido la palabra.
SEÑOR GARCÍA.- Señor presidente: quisiera agregar algunas reflexiones sobre este tema.
Ante todo, pienso que no se puede discutir el presupuesto del Ministerio de Defensa Nacional y, fundamentalmente, el de las Fuerzas Armadas basados solamente en la cantidad de efectivos, porque es algo absolutamente irrelevante. Si todo se discutiera en función de la cantidad, sin que se analice si se está de acuerdo con las misiones que se cumplen, nada tendría sentido.
Pongo un ejemplo en el que me comprenden las generales de la ley, por mi profesión de médico. Uruguay tiene más médicos por habitante –y voy a nombrar algunos países realmente importantes en el mundo– que Estados Unidos, que Alemania, que Suecia, que toda América Latina exceptuando a Cuba, que Chile, que Brasil y que España. Sin embargo, no escuché a la señora senadora Moreira plantear el examen de ingreso a la Facultad de Medicina. Quizás le sirva el argumento de la cantidad por habitante para los militares, pero no para los médicos. Aclaro que pongo el ejemplo de los médicos porque es mi profesión.

Ahora bien; en lo personal me pregunto: ¿en qué país del mundo las Fuerzas Armadas custodian el perímetro de las cárceles? Sólo en Uruguay. ¿En qué país construyen casas –como ocurre aquí, en el Plan Juntos– dedicándose a ser obreros de la construcción? ¿En qué país del mundo los soldados –aclaro que todo esto es por $ 12.000– se dedican a darle una mano de pintura a una escuela de campaña o a arreglar un puente en cuestión de horas cuando hay inundaciones? ¿En qué país del mundo ayudan a niños con capacidades diferentes? En la mayoría de los cuarteles del interior se hace equinoterapia. ¿En qué país del mundo se cumplen las misiones que tienen acá las Fuerzas Armadas? ¿Imaginan a un soldado de otro país custodiando el perímetro de las cárceles? Esto parece paradójico, pero es un tema ideológico. Tengo la tentación de preguntar si la visión de la señora senadora Moreira es la de todo el Frente Amplio. Me quedo con esa duda. Uno supone que sí porque fue quien defendió la política de defensa del gobierno. Reitero, me queda esa duda porque he escuchado varios discursos diferentes con respecto a este tema en el oficialismo. Pero, realmente, parece paradójico discutir el presupuesto en base a la cantidad de soldados por habitantes y, como decía, no debatir sobre la cantidad de médicos por habitantes en el Uruguay. Nunca escuché a la senadora Moreira plantear que haya un examen de ingreso.

¿Por qué digo que esto esta ideologizado? Tengo una perla muy reciente. En el diario El País de hoy leí unas declaraciones del subsecretario del Ministerio del Interior, licenciado Jorge Vázquez, y fíjese, señor presidente, qué concepto se tiene de las Fuerzas Armadas. Es claro: con este concepto se entiende este presupuesto. Estas declaraciones se hicieron en las puertas de esta Casa, en los festejos del retorno a la democracia.
En una mesa redonda una persona mayor le preguntó por qué las Fuerzas Armadas no participan en tareas de seguridad y el licenciado Vázquez expresó: «La manera en que las Fuerzas Armadas solucionaron un problema que estaba pasando el país» –se refiere a la dictadura– «fue basada no en trabajos serios de investigación sino en la tortura y el avasallamiento de los derechos humanos. Donde el ciudadano era sospechoso hasta que demostraba lo contrario». Después agregó: «En cambio, para la Policía el ciudadano que se aparta de la ley “tiene derechos” y se actúa “con garantías”». Es una concepción ideológica. El funcionario militar, el que usa un uniforme verde, azul o blanco es un sospechoso de torturador. Eso lo diferencia de la Policía, que actúa defendiendo los derechos y las garantías. Esto lo afirmó en la tarde de ayer el licenciado Jorge Vázquez en la puerta de esta Casa.

Con respecto al gasto militar en el Uruguay, tengo otros números del mundo en porcentaje de PBI. La verdad es que el 0,86 % del PBI, que es lo que insume el Ministerio de Defensa Nacional en el Uruguay, está un poco por abajo del resto de América Latina, según los datos oficiales presentados en la Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal del año 2014.
Reitero que con ese 0,86 % se hacen las tareas básicas, que en el Uruguay son subsidiarias como, por ejemplo, arreglar el puente, pintar la escuela, trabajar en el Plan Juntos, salir corriendo cuando hay inundaciones, armar los campamentos, parar la olla, cuidar el perímetro de las cárceles. Quizás en el futuro inmediato o mediato puedan existir otras tareas que está barajando el Poder Ejecutivo. Todo esto se hace con el 0,86 % del PBI y los soldados ganan $ 12.000. ¿De qué estamos hablando?

El 50 % de los soldados están por debajo de la línea de pobreza; casi la mitad o más viven en asentamientos. Se plantea que es una barbaridad la cantidad de militares, pero no se dice lo mismo del aumento de los sueldos a los secretarios de los ministros. Para los cargos políticos hay plata. Si se trata de aumentar $ 800 el sueldo de un soldado que gana $ 12.500, se plantea que haya vacantes, pero para lo otro, que la plata salga de Rentas Generales. Para las Fuerzas Armadas, que se autofinancie. Es un tema ideológico. Para los militantes del comité de base hay plata, pero para el soldado que gana $ 12.000, no la hay.

Se quiere discutir una cantidad de aspectos y creo que está bien, pero tenemos que solucionar una omisión. Claro, en esto todos podemos tener responsabilidad, pero coincidamos en que en los últimos once años la responsabilidad es de un solo partido. El Parlamento debería discutir la cantidad de efectivos de las Fuerzas Armadas. ¿Por mandato de quién? De la Constitución de la república, que en el numeral 8.º del artículo 85 establece que hay que fijar la fuerza armada necesaria. Esa disposición nunca se cumplió; por lo menos, yo no tengo memoria de que se haya cumplido. Se usa el atajo de la ley de presupuesto. El doctor Korzeniak, en la página 467 del Primer curso de derecho público. Derecho constitucional, en cuanto a la interpretación del numeral 8º de la Constitución, relativo al número de miembros de las Fuerzas Armadas, dice: «El Parlamento debe “designar todos los años la fuerza armada necesaria”. Esta competencia debe ejercerse por ley formal, porque el segundo párrafo de este numeral dice que los efectivos militares “solo podrán ser aumentados por mayoría absoluta de votos del total de componentes de cada Cámara”. A contrario, puede interpretarse que para mantener el número o para disminuirlo, basta la mayoría simple; pero no puede deducirse que baste una resolución de la Asamblea General. En todos los casos (para mantener, para disminuir o para aumentar) se requiere ley formal.

 En la práctica parlamentaria real, esta ley no se dicta todos los años, ni mucho menos. Más bien, hace muchos años que no se dicta.» Por lo menos en mi experiencia parlamentaria, nunca se dictó. A continuación, Korzeniak expresa: «Se hace de cuenta que ofician como tales, la ley de Presupuesto (que contiene un “inciso” referido al Ministerio de Defensa, dentro del cual están las Fuerzas Armadas) y las leyes anuales de Rendiciones de Cuentas que –con generosa imaginación– al aprobar la Rendición de Cuentas que presenta el Poder Ejecutivo, estará aprobando el número de miembros de las Fuerzas Armadas, que se supone viene implícito en el Presupuesto, que, a su vez, se supone que implícitamente determina el número de los efectivos militares.»

Quiere decir que la discusión sobre la cantidad de efectivos de las Fuerzas Armadas tiene que darla la Asamblea General, pero no puede darse a partir de una visión economicista: como se requiere aumentar una mísera porción de plata a los soldados, bajemos su cantidad. Eso no es lo que hay que debatir. La discusión tiene que ser política: el país es este, las Fuerzas Armadas tienen estas misiones, que son esenciales y estas otras, que son subsidiarias, colaterales, y para cumplirlas el país necesita tantos soldados, tantos marinos y tantos aviadores.

Tenemos el tremendo desafío del combate al narcotráfico, por lo que se requieren tantos recursos materiales, tantos recursos humanos y tantos de la Fuerza Aérea. Si se instalan plataformas petroleras, se precisa tanto de la Armada Nacional, tantos buques y de tales características. Esa es la discusión política que tiene que dar el Parlamento. Ya tengo experiencia aquí, de muchos años, y los últimos once años son responsabilidad de un partido político.
Con respecto a las misiones operativas de paz, me alegro de que el Frente Amplio y específicamente la señora senadora Moreira, las defienda; antes votaba en contra de todas ellas. Aquí el Frente Amplio estuvo en contra de todas las misiones operativas de paz hasta el 1.º de marzo de 2005. ¿No se acuerdan de eso? Yo era diputado, me paraba ahí atrás y me acuerdo del exsenador Lorier dejando una rosa roja arriba de su banca. Recuerdo al ex diputado Chifflet renunciando a su banca en la Cámara en que yo estaba. Ahora se quiere aumentar las misiones de paz porque se está planteando que Uruguay participe en las misiones a la República Centroafricana. ¿Con qué efectivos se va a hacer esto? Con soldados. Pero, aparte de tener que cumplir la misión operativa de paz –ahora hay un compromiso mayor por nuestra participación en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas–, se siguen manteniendo las tareas subsidiarias que relataba.

Agrego un dato: las horas hombre en el año de soldados en apoyo a estas tareas. Acá hay varios exintendentes: la señora senadora Ayala y los señores senadores Besozzi y Carámbula, que levantaban el teléfono y llamaban al cuartel. ¿O no? Le decían: «Jefe, mándeme unos soldados a la escuela, al puente, a la ruta» ¿Y qué les decía el teniente coronel en jefe del cuartel? «Y bueno, van. Usted arregle y ponga el combustible» Era así.

El año pasado las tareas subsidiarias que cumplieron sumaron 300.000 horas hombre y les pagaron $ 12.000 por mes. ¿Saben cuánto gasta el Estado uruguayo o cuántos gastamos todos para pagar el costo logístico de un soldado? Si sacamos los $ 12.000 o $ 13.000 del sueldo, el costo de mantener a ese soldado –alimentarlo, instruirlo y vestirlo– es de $ 2.950 por mes. Por $ 13.000 y $ 2.950 por mes para instruirlo, alimentarlo y vestirlo se levanta el tubo y, ante una inundación, salen los soldados. Se arma el rancho, se atiende a la gente, se atiende a los gurises, se va a Sanidad militar. Si se rompe el puente, se arregla el puente. Los soldados van a las misiones de paz, a los cierres de fronteras, hacen búsqueda y rescate en el mar, controlan el narcotráfico, suma y sigue, suma y sigue, suma y sigue. Son $ 13.000 por mes y $ 2.950 de logística.

Vamos a seguir siendo sinceros, ¿cuál es la válvula que comunica el número de efectivos militares en la sociedad uruguaya? El desempleo. Si baja la tasa de desempleo y aumenta el trabajo en la construcción, hay menos reclutamiento; por el contrario, cuando aumenta el desempleo, se incrementa el reclutamiento en los cuarteles. Cualquiera de los señores senadores aquí presentes sabe que esto es así. En esto no hay más perro que el Chocolate.
¿A alguien alguna vez se le pasó por la cabeza discutir esto cuando todo el mundo sabía que aparte de todas las tareas que se cumplían también había una amortiguación social que se daba en todo el país, pero de forma notoria en el interior del país? En algunas zonas como el norte era más que notorio.

Hoy, con el aumento del desempleo, en el norte del país hay uruguayos que están anotados en los cuarteles solo por el rancho. Se anotaron y están como aspirantes porque se les da de comer y cumplen tareas mientras esperan que haya una vacante. Esto ocurre en este momento, sobre todo en el norte del país. ¿Cuál es la gran solución para aumentar $ 800? Que se financien los $ 800, que se corten las vacantes.

La ley de defensa es un recorte y pegue absoluto. Lo dijimos el otro día cuando se discutió este tema. Hay un recorte y pegue de todo lo que había. Tuvo solo dos innovaciones y una de ellas mereció un veto del presidente Vázquez en su primer gobierno, que fue levantado por la Asamblea General. Reitero, tuvo dos modificaciones: el Codena y el Esmade, y una de ellas recibió un veto que levantó la Asamblea General. El oficialismo no siguió el criterio del presidente Vázquez en su primer mandato. El resto es un recorte y pegue absoluto, que aparte no tiene lo fundamental: hace ocho años que se están pidiendo las leyes orgánicas de las diferentes fuerzas. Vienen de promesa en promesa. Me acuerdo del señor senador Rosadilla –que había asumido en el 2010– cuando en el año 2011 decía que íbamos a tener las leyes y estamos en el 2015. Una ley de defensa sin las leyes orgánicas de las Fuerzas Armadas no tiene sentido alguno.

Con respecto a quién le corresponde la defensa de los recursos naturales, no hay que andar muy lejos en la Ley Marco de Defensa Nacional porque lo dice el artículo 1º. Repito, está en el artículo 1º. Allí se establece: «La Defensa Nacional comprende el conjunto de actividades civiles y militares dirigidas a preservar la soberanía y la independencia de nuestro país, a conservar la integridad del territorio y de sus recursos estratégicos, así como la paz de la República, en el marco de la Constitución y las leyes; contribuyendo a generar las condiciones para el bienestar social, presente y futuro de la población». No hay que andar buceando mucho en la ley de defensa para saber a quién le asignó el Parlamento la defensa de nuestros recursos naturales.

Sinceramente, toda esta discusión sobre el presupuesto del Ministerio de Defensa Nacional y el componente militar de la defensa está teñida, notoriamente, de un componente ideológico de todo o parte del oficialismo, pero por la voz que se escuchó, es de todo el oficialismo. Pasaron treinta años desde la dictadura, desde 1985.

Es hora de tener otra cabeza y entender que muchos de los oficiales que hoy comandan las Fuerzas Armadas no eran nacidos y otros eran gurises que todavía no iban ni al jardín de infantes. Hay que terminar de una vez por todas con esa visión de sospecha de todo militar como un violador de los derechos humanos.
Cada vez recurrimos con más asiduidad a los militares en algunas áreas, sobre todo por las tragedias climáticas que existen y son uruguayos como cualquiera. Usan un uniforme verde, así como los obreros se ponen mameluco, los médicos utilizan túnica blanca, algunos se visten con corbata y otros andan de campera. Mandan a sus hijos a las mismas escuelas, tienen que parar la olla todos los meses y pasan por los mismos sufrimientos y alegrías. Algunos tienen mucho más sufrimiento que alegría porque, aparte de la pobreza en la que viven, sufren la estigmatización de la sociedad.

Me parece que llegó la hora de dar vuelta esa visión y entenderlos como uruguayos que cumplen una tarea muy honorable que les asignamos desde el Parlamento. La característica particular que tienen es que les asignamos un arma para que defiendan nuestra soberanía y, aparte de asignarles un arma para que defiendan nuestra soberanía, hay que decir que muchas veces tienen que hacerlo en las peores condiciones.
Cuando se cuenta la cantidad de militares hay que tener en consideración cuáles son los recursos técnicos y tecnológicos que tienen otros países. Acá los atamos con alambre, señor presidente. Con la Comisión de Defensa Nacional del Parlamento tuve la posibilidad de estar en Haití y en la Antártida, y en cualquiera de los dos lugares escuché a gobernantes y a Fuerzas Armadas de otras partes del mundo hablar loas de nuestras Fuerzas Armadas. ¿Por qué? Porque los atan con alambre. ¿Por qué? Porque no tienen otra cosa. Con eso y con su bandera uruguaya puesta en el brazo, entre otras cosas, cumplen con profesionalismo su tarea, y la inmensa mayoría lo hace por $ 12.000.
(Suena el timbre indicador de tiempo).
–Por eso, señor presidente, decimos que este inciso está teñido de una visión ideológica que no se ha superado. Cuando llegue el momento de considerar los artículos relativos a los aumentos, en particular el artículo 150, el Partido Nacional va a plantear un artículo sustitutivo que propone votar los aumentos que vinieron por iniciativa del Poder Ejecutivo y una fuente de financiamiento diferente a la que está planteada actualmente para las vacantes. En definitiva, es lo mismo que se planteó en la Cámara de Representantes con una redacción distinta.

SEÑOR GARCÍA.- Pido la palabra para contestar una alusión.
SEÑOR GARCÍA.- Señor presidente: a modo de sugerencia, creo que es mejor hablar del futuro, porque si seguimos yendo para atrás, en cualquier momento aparecen los comunicados 4 y 7 y alguno golpeando las puertas de los cuarteles. Entonces, sería mejor no andar acusando con el dedo, con el mismo dedo que se usó para golpear los cuarteles tiempo atrás.
Recomiendo al Cuerpo dedicarnos a mirar el presente y un poco hacia adelante. Y, en ese presente y un poco hacia adelante, aquí se dijo que las Fuerzas Armadas no participan de la lucha contra el narcotráfico. ¡Eso es tener un desconocimiento absoluto! La Armada Nacional, la Prefectura Nacional Naval y la Fuerza Aérea realizan operativos muy frecuentes de combate al narcotráfico. Decir lo contrario es demostrar un desconocimiento absoluto del funcionamiento de las Fuerzas Armadas. Contra el terrorismo, el Ejército tiene una unidad entera dedicada a la instrucción en esa área.

Nos parece que sostener –como se hizo hace unos minutos– que las Fuerzas Armadas no participan de eso, es desconocer la vida cotidiana y las órdenes que el Gobierno les da, a través de un concepto del que todo el mundo participa: unir defensa y seguridad. Diría que, desde el Ministerio de Defensa Nacional de este Gobierno del Frente Amplio, han viajado a cuanto seminario y ateneo hay en el mundo con este concepto; lo digo por las dudas. Entonces, bajo ese concepto, el Gobierno ordena a las Fuerzas Armadas participar en la lucha contra el narcotráfico, en colaboración con el Ministerio del Interior, y también le dice, a la unidad n.º 14 del Ejército: «Ustedes prepárense». Y se entrenan y son muy eficaces, y han ganado premios internacionales, entre otras cosas, mandados por nosotros, porque todos los que estamos acá levantamos la mano para que los efectivos realicen adiestramiento en el exterior.
Así que sostener que el presupuesto no implica eso, es tener un desconocimiento absoluto sobre el tema.
Muchas gracias.

SEÑOR GARCÍA.- Pido la palabra.
SEÑOR GARCÍA.- El Partido Nacional va a pedir que se vote por incisos el artículo 150, advirtiendo que vamos a votar en términos conceptuales aquello que establece los montos de los aumentos pero, tal como dijimos cuando se discutió el inciso en términos generales, con una fuente de financiamiento diferente. No reiteraré los argumentos, pero como dijimos en nuestra primera intervención, no vamos a votar la eliminación de vacantes. Nos llama la atención que diferentes voceros del oficialismo dijeron públicamente, después de la votación en la Cámara de Representantes, que iba a venir un nuevo artículo donde se establecería a texto expreso que no estaba contemplado, en ninguna circunstancia, el cierre de unidades militares en el interior, pero acá no luce eso. Lo que sí queremos plantear es una fórmula de financiamiento diferente para estos aumentos, que está establecida en el sustitutivo que está en la Mesa y que en el parágrafo correspondiente dice: «Para cubrir la suma de $ 256:341.020 (doscientos cincuenta y seis millones trescientos cuarenta y un mil veinte pesos uruguayos), se reasignarán créditos del rubro 299000 “Otros servicios no personales no incluidos en los anteriores”». Solo en Rentas Generales este rubro insume en el entorno de los USD 140:000.000, y estamos hablando de que lo que hay que financiar son USD 8:500.000, sin entrar al financiamiento por el RAE –Recursos de Afectación Especial– que en toda la Administración representan cerca de USD 150:000.000. Reitero: establecemos que a partir de la reasignación de este rubro se financian estos USD 8:500.000 que, en números redondos, significan los aumentos que están propuestos.

Señor presidente: esta va a ser nuestra posición, porque para el Partido Nacional este artículo es el mismo que fue votado en la Cámara de Diputados con una redacción diferente, pero en su cerno el concepto es exactamente el mismo: la eliminación de las vacantes.
Por lo todo lo expuesto, el Partido Nacional no va a votar este artículo con la forma de financiamiento que se plantea, pero sí en lo que corresponde a los aumentos.
Muchas gracias.

SEÑOR GARCÍA. Pido la palabra.
SEÑOR GARCÍA.- La voluntad del Partido Nacional es votar el artículo 150 desde donde dice «Autorízase» –es decir, desde el comienzo– hasta donde expresa «…programas y objetos del gasto que correspondan». Lo que sigue es el sustitutivo que presentamos, que seguramente no llegue a votarse.
“Dulce et decorum est pro patria mori”
 
Reply
#3
Sin dudas.... muy buena presentacion...
"All warfare is based on deception. There is no place where espionage is not used. Offer the enemy bait to lure him."
 
Reply
#4
Y al Perro Vázquez, nadie lo va a llamar al orden por estas declaraciones? Al menos ,un comunicado de los deptos de comunicación de las FFAA no vendría mal....Huevos, a veces hacen falta!
 
Reply
#5
La imagen de los militares esta en el nivel mas alto en dos decadas
Busqueda, edicion 21/01/16

En las tranquilas playas del Cabo Polonio el sonido ensordecedor de un helicóptero interrumpe la calma reinante y acapara la atención de los bañistas a medida que se hace evidente que aterrizará allí. Una camioneta entra a escena llevando en su caja a un surfista herido. Del helicóptero bajan dos militares que cargan al herido y despegan. Todo en 15 minutos. Los artesanos del Polonio comentaban la situación.
Varios destacaron el servicio que prestan los militares en este caso, una situación de emergencia que no puede ser atendida por los servicios normales.

En las últimas semanas las Fuerzas Armadas (FFAA) cobraron un fuerte protagonismo en situaciones que no son su “objetivo principal”, pero para las que fueron requeridas: la limpieza de la basura en Montevideo y Salto, el rescate y atención de los afectados por las inundaciones. Hasta se planteó la propuesta de que reconstruyan una carretera nacional a precios más baratos que los privados. Estas situaciones sirvieron para “refrescar” la imagen de las Fuerzas Armadas ante la opinión pública, opinan desde el ámbito castrense.

Políticos de todos los sectores alabaron el desempeño de los militares y desde el oficialismo hay dirigentes que alientan a sus correligionarios a dejar atrás los prejuicios “atávicos” que mantienen sobre los militares y comiencen a valorar estas instancias en las que las FFAA realizan tareas que el Estado no cumple.

En el Ejército los altos mandos no quieren hacer proyecciones, pero varios admiten que estas situaciones “ayudan” a mejorar la imagen de los militares “del presente”. “En estos días la sociedad pudo valorar la efectividad, la disciplina y la buena voluntad de sus soldados”, dijo a Búsqueda el Comandante en Jefe del Ejército, Guido Manini Ríos. “En fechas tan especiales como son las fiestas, muchos dejaron de viajar a ver a sus familias por cumplir las órdenes, creo que eso lo vio la sociedad toda”, agregó. “Estamos muy conformes y contentos con el desempeño de nuestros efectivos. Creo que se nota cómo el Ejército cumple siempre a cabalidad un rol social fundamental”, dijo a Búsqueda el jefe del departamento de Comunicación Social del Ejército, Yamandú Lessa. Estas acciones “ayudan” para que se presente como una institución “que es parte de la sociedad”. “Nosotros buscamos que se nos vea como lo que somos: una institución siempre dispuesta a servir a su pueblo. Somos pueblo y trabajamos para el pueblo”, agregó Lessa.

Confianza social
Las acciones parecen repercutir en la sociedad. Según un informe de Latinobarómetro de 2015, un estudio de opinión pública realizado anualmente en 18 países de América Latina desde 1995, un 53% de los uruguayos confía en las Fuerzas Armadas, un nivel 10 puntos superior al promedio de Latinoamérica.

En Uruguay el encargado de realizar el relevamiento del informe es Equipos Consultores. El director de opinión pública de Equipos, Ignacio Zuasnábar, dijo a Búsqueda que la confianza de los uruguayos en las FFAA “ha ido aumentando en los últimos años” y actualmente “se encuentra en los niveles más altos de las últimas dos décadas”. “Por primera vez desde que se realiza el Latinobarómetro la confianza de las FFAA supera la mitad de la población”, dijo Zuasnábar. El estudio elabora un “Ranking de confianza en instituciones en Uruguay”. Lo encabeza el Servicio Electoral con 73%. Los militares se encuentran sextos, por encima de la Policía (52%), el Poder Judicial (51%), las empresas privadas (50%), el Parlamento (49%), los medios de comunicación (49%), la Iglesia (44%), los sindicatos (39%) y los partidos políticos (35%). “La confianza es más fuerte en el interior del país y entre las personas de más edad. En términos ideológicos, es mayor entre las personas que se definen de derecha que entre las de izquierda, pero incluso entre estas casi la mitad (45%) confía en las FFAA”, dijo Zuasnábar

Elogios varios
Los primeros en reconocer las tareas del Ejército fueron los jerarcas de la Intendencia de Montevideo (IM), que contaron con ellos durante la primera semana del año para recoger la basura que se acumulaba en las calles. El secretario general de la IM, Fernando Nopitsch dijo a Búsqueda que “el trabajo fue muy correcto” y que desde la comuna siempre van “a recurrir cuando sea necesario, siempre que haya una alerta, una emergencia”.

En el ámbito político, el martes 19 en la Comisión Permanente del Parlamento, dos legisladores destacaron el trabajo de las Fuerzas Armadas, en especial del Ejército. El senador colorado Pedro Bordaberry se refirió a la situación de emergencia climática y sanitaria en algunos lugares del país y elogió la actividad de los militares. Además, planteó la necesidad de mejorar la retribución de los soldados. El diputado blanco Pablo Abdala reconoció el trabajo del Ejército en las tareas de limpieza en Montevideo y Salto.

Asimismo, cuestionó a Adeom por oponerse a la participación de los militares en “términos agraviantes”, lo que consideró una “intolerancia lamentable”. Por su parte, el diputado oficialista Jorge Pozzi, integrante de la Comisión de Defensa del Parlamento, dijo a Búsqueda que tiene una visión crítica de las FFAA “del pasado, por las cosas que hicieron”. “Pero en cuanto al papel que cumplen hoy los militares tengo una visión muy positiva. Siempre cumplen con los cometidos”, agregó.

El subsecretario de defensa, el socialista Jorge Menéndez también habló sobre la visión de las FFAA que tiene parte de la izquierda. En una entrevista en Búsqueda publicada la semana pasada, Menéndez dijo que “hay prejuicios” contra las FFAA por parte del Frente Amplio “en función de lo que ha sido la historia”. “La izquierda no ha tenido una discusión profunda, revulsiva, en cuanto a la labor y a la importancia estratégica de las Fuerzas Armadas como parte del Estado”, concluyó.

Big Grin Big Grin Big Grin
 
"Mas vale ser aguila un minuto que sapo la vida entera".
 
Reply
#6
Esa discucusion no la hicieron ni la van hacer porque quedan mal parados, mejor seguir criticando a las FFAA.

NAVEGANTE
 
Reply
#7
Carton lleno...

http://www.canal10.com.uy/arriba-gente/2...-el-pueblo

NAVEGANTE
 
Reply
#8
Seguridad y defensa, esta bastante claro en aquellos pagos......y por casa???






Big Grin Big Grin Big Grin
 
"Mas vale ser aguila un minuto que sapo la vida entera".
 
Reply
#9
Palabras del Coordinador Departamental de Emergencias de Florida, Sr Cono Arrua, un amigo mio de mucho tiempo.

Mi Ejército Nacional Uruguayo
Hace más de 48 horas que estamos sin dormir. Esta vez nos tocó evacuar treinta un personas. Hombres, mujeres y niños, de tercera edad, trabajadores y estudiantes. No preciso explicar el motivo luego de tantos días de interminables lluvias.

Infelizmente vi como los camiones del Ejército Nacional se fueron llenando de colchones mojados, bolsas con ropa, y alguna de las pocas pertenencias que cada uno pudo sacar a la apurada. Porque por supuesto, como cada vez que hay que salir a resolver las emergencias, siempre me acompaña mi Ejército Nacional Uruguayo.

Llegó la madrugada del miércoles 6 de julio, y todavía estábamos ahí, trabajando codo a codo con esos hombres uniformados que con sus miradas nos hablábamos de cuanto sentíamos en carne propia, las penas y los dolores de esas personas que además de ser las más pobres, parecían perderlo todo.

Un comentario infeliz puso en tela juicio mi lugar como Coordinador del Comité de Emergencias de Florida. Al parecer, se dijo por ahí, yo ostento ese título por amistades personales con integrantes del Ejército Nacional. Permítanme contarles, para quien anda desinformado que hace 28 años que soy funcionario municipal. No voy a detallar aquí mi carrera en la Intendencia de Florida porque sería demasiado largo el relato. Pero si algún curioso deseara saberla, puede consultar en los archivos municipales.

Lo cierto es que después de muchos años de trayectoria y méritos propios, el actual Intendente Municipal Sr Carlos Enciso y la Dra Macarena Rubio confiaron plenamente en mí para este cargo. Sería imposible desarrollar las tantísimas tareas que nos tocan sin el Ejército Nacional a mi lado. Recibí el apoyo del entonces Jefe del Batallón de Ingenieros N°2 Tte Cnel Quintana quien en esa época fue relevado por el nuevo jefe entrante el Tte Cnel ROBERTO BELEDO. De este último quiero hacer un párrafo aparte ya que fue con quien más trabajé y de quien recibí apoyo incondicional. Siempre codo a codo conmigo, no había horas para él. Allí estábamos junto al Tte Cnel Beledo y todo su equipo, apagando incendios, socorriendo en accidentes de tránsito, en voladuras de techos, tornados, granizadas, crecientes y sequías. Y agradezco el apoyo también incondicional del Tte Cnel Ricardo Pereira, actual Jefe del Batallón.

Repartimos dos millones de litros de agua, hice treinta mil kilómetros junto al Ejército Nacional arriba de sus camiones, tomando solamente mate y comiendo cuando la gente agradecida nos daba. Este hecho que fue reconocido por la prensa internacional.
Agradezco el reconocimiento del Coronel Gustavo Gil, del Coronel Nacional de Emergencias. Y este comité de Florida es un poco de él y un poco mío.

Podría nombrar cientos de personas dentro del Ejército, y seguramente me estaría olvidando de alguna. Desde el soldado más humilde hasta el grado más alto ostentado por algún General con quien me ha tocado trabajar.
Quiero agradecer la invitación con que me honró mi Ejercito para ir al corazón de África, a conocer el Urubatt en la ciudad de Goma en la República Democrática del Congo. Entonces comandado por el Coronel Arturo Merello. Fui para intercambiar experiencias sobre las emergencias. Aprender y enseñar. Y viceversa.

Por motivos que no corresponde analizar en este momento, estuve algunos días esperando mi visa en la ciudad de Gisenyi, Rwanda. Sin querer, el destino me ponía frente a otra emergencia como fue quedar en un país extraño para mí y sin hablar su idioma. Y allí estuvo nuevamente el Ejército resolviendo todas las dificultades que se iban presentando para que yo, y quienes me acompañaban, nos sintiéramos seguros y contentos hasta llegar a destino.

Podría seguir enumerando las tareas en las que he trabajado junto al Ejército, todos a la par con el solo objetivo de ayudar a cualquier persona que estuviera en una situación de emergencia que lo dejara en un grado de extrema vulnerabilidad, sin importar raza, religiones, edad, nacionalidad, situación económica ni filiación política partidaria.
Quiero dejar claro que mientras el Comité de Emergencias del Departamento de Florida me tenga como su Jefe Coordinador, no permitiré que nadie haga ningún comentario infeliz respecto a mi persona ni al Ejército Nacional Uruguayo, como a ninguno de sus integrantes.

Y me pregunto…¿Dónde estaban todos los que hoy critican estos días pasados, estas noches pasadas, cuando vi a mis soldados bajo la lluvia torrencial, con el agua por la cintura ayudando a los más pobres?
¿Cuántos se acercaron a traer alguna taza de leche caliente? ¿Cuántos preguntaron si podían ser útiles en alguna cosa? Y podría seguir con las preguntas…

No voy a tolerar tanta impunidad de palabras ni injusticias verbales para con mi ejército que más que nada es mi compañero de tareas en los momentos más difíciles, amigos con quien compartimos sentimientos muy profundos y de quienes he recibido respeto, profesionalismo, dedicación, gratitud y afecto.
Me honra expresar mi reciprocidad de estos mismos sentimientos hacia todos los miembros del Ejército Nacional Uruguayo.
Muchas Gracias.
Cono Arrua
“Dulce et decorum est pro patria mori”
 
Reply
#10
Con ustedes, el Ministro de Defensa del próximo gobierno:

ANTES QUE SEA TARDE
Javier Garcia

Se silenciaron los comentarios, pero no las causas que directa o indirectamente costaron cuatro vidas jóvenes, de servidores públicos en la Fuerza Aérea. ¿Habrá que esperar otro accidente, o fueron lo suficientemente graves como para actuar?

La defensa y la seguridad del país y de los uruguayos no son baratas, está claro, pero son imprescindibles. Ahora estamos desguarnecidos, regalados para ser bien claros. En el siglo XXI no se arregla esto con perros cimarrones. Si queremos vivir con una frontera absolutamente porosa y sin control, que permite el pasaje con facilidad de cualquiera sea este un delincuente de barrio, un narcotraficante o un terrorista, no hay que tocar nada, será barato. Si estamos dispuestos a regalar el trabajo de los uruguayos en nuestro mar, nuestras riquezas, la pesca, y dejar librado a la mejor suerte las calamidades que puede suponer hoy un desastre ecológico por derrames, no hagamos nada, es más barato.

Obviamente que de cumplir con nuestros compromisos de rescate que llegan casi hasta Sudáfrica, ni hablamos. Y por último, si no nos importa que los traficantes y el crimen organizado usen nuestro cielo y solo los veamos pasar mientras llevan sus aviones cargados de droga y delincuentes, tampoco nos movamos. Es de republiquetas que pase eso, y es más barato.

Hay un doble discurso hipócrita. Si se acerca la aftosa y hay que cerrar la frontera en horas, se amontona basura que no levantan los municipales, viene un tornado, hay inundaciones, cae un puente, se incendian montes amenazando gente y bienes, hay que armar un campamento de apuro, pintar una escuela o trasladar enfermos graves, ahí pitazo y los militares a la cancha. Si llega el momento de pagarles el sueldo, nos quedamos quietitos, decimos que los milicos sobran, son todos torturadores en potencia, viven de privilegios jubilatorios, y les pagamos a los soldados 15 mil pesos y que agradezcan. Así no vale. No vale porque es inmoral que un gobierno haga eso o que algunos se callen y pasen en punta de pie cuando le salvan la petisa a la sociedad, y luego desde el comité den manija contra todo lo que se mueva uniformado. Algunos son incluso más sutiles. Van armando una transferencia silenciosa pero potente, bien equipada y armada, de funciones y poder, de las Fuerzas Armadas a la Policía, para que esta supla a aquellas. Eso está pasando hoy impulsado desde la jerarquía del ministerio de Interior, armando fuerzas que dependen no de un mando superior que integra el presidente y el ministro de Defensa, sino de una sola persona. Es evidente. ¿Qué hace la Republicana en la frontera cuando se la necesita en ciudades combatiendo el delito y no haciendo cosas que corresponde a otros, con armamentos de guerra desproporcionados para su función?

El discurso fácil y políticamente correcto es decir que hay otras prioridades. Pero después hay que hacerse cargo de un Uruguay indefenso e inseguro. No vamos a hacer la guerra a nadie, no hay que decir tonterías. Pero sí defendernos de las amenazas que nos rodean, que son peligrosas, matan gente, corrompen, nos roban el trabajo y nuestras riquezas naturales. Hay que asumir que estamos al borde de la indefensión. Que hay prioridades, sí, pero cualquiera de ellas necesita un Uruguay soberano, seguro y en paz. Y esto, hoy, está en peligro. No decirlo es políticamente correcto, pero también irresponsable.


el link
http://www.elpais.com.uy/opinion/que-sea...arcia.html
"En la guerra, DETERMINACIÓN. En la derrota, RESISTENCIA. En la victoria, MAGNANIMIDAD. En la paz,CONCILIACIÓN". WHINSTON S. CHURCHILL
 
Reply
  


Salto de foro:


Browsing: 1 invitado(s)