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Versión completa: ETA, una historia de nunca acabar.
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¡A seguir descabezando esta hidra asesina! 

Madrid, España
Agencia EFE
mar sep 22 2015 09:58

Las fuerzas de seguridad detuvieron en Francia a dos de los tres jefes de ETA, David Pla e Iratxe Sorzábal, en una operación de la Dirección General de Seguridad Interior (DGSI) francesa en colaboración con la Guardia Civil española, informaron fuentes de la lucha antiterrorista.

En un comunicado, el Ministerio del Interior español detalló que la operación sigue abierta y no descartó más arrestos.

Las detenciones se produjeron en una casa rural de la localidad de Saint-Étienne-de-Baigorry, en el departamento de Pirineos Atlánticos, en el sur de Francia.

Se trata de dos miembros de ETA que huyeron de la Justicia y, según las fuentes, forman parte de la cúpula de la banda.

Las fuentes detallaron que ambos estaban intentando desde hace meses obtener algún tipo de contraprestación por la capitulación definitiva de la banda, a la que la Guardia Civil y la DGSI asestó un golpe "mortal", ya que deja a ETA sin responsables de peso y experiencia.

Las detenciones se llevaron a cabo a través de la operación denominada "Paradines", en alusión al guardia civil José Antonio Pardines, la primera víctima mortal de ETA, asesinado en 1968 en Guipúzcoa (norte) en un control de carretera.

Aunque inicialmente se había informado que entre los detenidos estaba José Antonio Urrutikoetxea, alias "Josu Ternera", el otro integrante del triángulo que lidera a la organización, fue desmentido más tarde.

ETA declaró "el cese definitivo de su actividad armada" el 20 de octubre de 2011, aunque se ha negado a entregar sus armas y busca negociar con el Ejecutivo español la situación de sus presos.

Sin embargo, el Gobierno de Mariano Rajoy se ha mostrado firme en su posición de no dialogar y ha confiado a la actuación policial el final de la banda.

Pla y Sorzábal fueron, junto a Izaskun Lesaka, detenida en 2012, quienes leyeron el comunicado en el que se informaba del cese de la lucha armada por parte de ETA.
La Guardia Civil: 'Si ETA no entrega las armas, habrá que quitárselas'
Así lo ha indicado el segundo jefe de Información de la Guardia Civil, Valentín Díaz, que ha afirmado que la banda terrorista se encuentra en una situación 'agónica y terminal'.
Gaceta.es
Miércoles, 6. Julio 2016 - 19:59
[Imagen: guardia_civil_5.jpg?itok=vIMfKtss]


A ETA le queda una veintena de miembros escondidos en Francia, alrededor de 200 huidos desvinculados de la banda pero con causas pendientes y armas que, si no entrega, "habrá que quitárselas", según ha dicho el segundo jefe de Información de la Guardia Civil, Valentín Díaz.

Así lo ha indicado este coronel en el curso de verano de la Universidad Complutense "La inteligencia frente a los riesgos y las amenazas actuales", donde ha ofrecido una conferencia sobre "El Servicio de Información de la Guardia Civil en la lucha contra el terrorismo: los tráficos ilícitos".

Tras proyectar un vídeo que recoge el trabajo de este servicio en los 75 años de existencia que en febrero cumplió, el coronel ha afirmado que ETA está en una situación "agónica y terminal" y "a punto de desaparecer a cambio de nada", porque no ha podido conseguir sus objetivos. "Sesenta años de terror para nada", ha apostillado.

Aunque ETA ya no comete atentados -ha perpetrado 3.322 accionesa lo largo de su historia-, el coronel ha apostado por no olvidar ese periodo ni que hay vencedores (la sociedad) y vencidos (los terroristas).

Un total de 9.303 detenciones relacionadas con ETA ha practicado la Guardia Civil a lo largo de 60 años y ahora la banda solo cuenta con 20 miembros en Francia, que caben en ese "microbús" del que en algunas ocasiones ha hablado el ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz.

Para la derrota de ETA, ha explicado el coronel, ha sido decisiva también la colaboración de Francia, que comenzó a hacerlo a mediados de los años 80 y desde entonces ha dejado trabajar a las fuerzas de seguridad españolas en su territorio "codo con codo" con las francesas y como si estuvieran en España.

Incluso "ha hecho dejación de soberanía" para contribuir a esa lucha, ha resaltado el coronel, quien se ha preguntado si hubiera sido igual en el caso contrario.

El segundo jefe de Información de la Guardia Civil se ha referido también al nuevo reto que supone la lucha contra el terrorismo yihadista, para el que este servicio ha destinado a los mejores analistas y operativos, en suma, los mejores agentes que han acabado con ETA.

Y ha resumido así la estrategia a seguir: un solo interés y punto de vista, una legislación unificada, cooperación internacional y continuidad en el esfuerzo, es decir, "una carrera de fondo".

No ve el coronel una amenaza mayor a España que al resto de los países occidentales, ni tampoco indicios concretos que hagan pensar en un atentado inminente, aunque siempre puede caber esa posibilidad.

Por eso, España mantiene su alerta antiterrorista en el nivel 4 reforzado. Si se hubiera detectado algún indicio, se elevaría al 5, con la intervención en labores de vigilancia y de prevención del Ejército, ha explicado Díaz.

Para hacer frente al terrorismo yihadista, que puede aprovecharse de la dificultad de aunar esfuerzos de los distintos países y que utiliza el crimen organizado para financiarse, Díaz ha abogado por una armonización legislativa, judicial, administrativa y policial de los estados.

También ha considerado necesario intensificar la cooperación internacional bilateral y multilateral, la regulación legislativa de las fuentes y colaboradores policiales y un programa de protección para testigos protegidos.

Unido todo ello a una mayor inversión, más medios materiales, personal suficiente y bien formado y especializado, y más I+D en tecnologías necesarias para la lucha antiterrorista. 
El largo camino a la derrota
«Este sábado en Bayona, el corazón de su antiguo santuario, ETA, derrotada, firmó su rendición»

[Imagen: bidart-k4n--620x349@abc.jpg]
Detención de la cúpula de ETA en Bidart en 1992 -
Telepress
JAVIER PAGOLA Madrid
09/04/2017 02:58h - Actualizado: 09/04/2017 02:58h.

Un total de 857 muertos; miles de heridos; familias destrozadas; más de 200.000 desplazados; cuantiosas pérdidas económicas; una sociedad que padecerá secuelas durante varias generaciones… Este es el panorama que ha dibujado ETA en medio siglo de terror. Y no ha conseguido ninguno de sus objetivos.

El País Vasco y Navarra forman parte de España, las Fuerzas de Seguridad del Estado y el Ejército permanecen en esas comunidades y Bildu, que gobernó la Diputación Foral de Guipúzcoa y el Ayuntamiento de San Sebastián tras entrar en el juego democrático, es ahora oposición por mandato de las urnas. ETA escenificó ayer su desarme, sin contrapartidas, porque quiere evitar que el exiguo arsenal que conserva se lo confisquen «por las malas».

La pretensión de ETA era que un Ejército extranjero, «neutral», verificara con amplia trompetería mediática la entrega de las armas. Tan dada a mirarse en el espejo de otros «conflictos», hubiera querido contar con alguien como el general canadiense John de Chastelain, encargado de supervisar el desarme del IRA. Pero ha dejado pasar tantas oportunidades que al final recurre a unos «artesanos de la paz», sin llevarse «nada a cambio de nada». Hoy se acredita no solo la rendición de ETA, sino también la derrota de ese nacionalismo que durante décadas ha chantajeado con la milonga de que para acabar con el terrorismo «político» había que abordar sus raíces: el derecho a la autodeterminación del pueblo vasco. «Nunca se acabará con ETA por la vía policial». Ese era el mensaje repetido por la «izquierda abertzale» y también del PNV. Aducían que, pese a los golpes, la banda conseguía reorganizarse, porque siempre había «un puñado de jóvenes dispuestos a tomar el relevo». Maliciosamente silenciaban que cada vez que se abría un proceso de negociación, lejos de avanzar hacia la pacificación, la organización criminal utilizaba la tregua táctica para rearmarse. Incluso gobiernos democráticos, como los de Suárez, González, Aznar y Zapatero dudaron de que la vía policial fuera suficiente para derrotar a la banda. Así que durante tres décadas las negociaciones, conversaciones, diálogos o «tomas de temperatura» fueron una constante y ralentizaron el final del terrorismo.

La lucha policial contra ETA, sin embargo, ha tenido que recorrer un largo y tortuoso camino.
Euskadi ta Askatasuna se vio favorecida en sus orígenes porque encontró terreno abonado en un régimen que agonizaba y en el «santuario» que le brindaron las autoridades francesas. La pretensión de la banda a principios de los años 60 era declarar una «guerra de guerrillas» al Estado español con el objeto de lograr la «liberación de Euskadi». Para ello consideraba necesario que el pueblo vasco se alzara en armas. Así lo recogen diversos documentos de la época, como «La insurrección en Euskadi», que señalaba que «la independencia no se negocia, se impone»; «el apoyo de la población (de una parte al menos de ésta), al principio moral y luego material, debe ser el agua en la que el pez pueda desarrollarse, moverse y nadar a su gusto»; «para empezar, este sostén moral debe consistir en no oponerse, en no ser hostil a nosotros. Luego hará falta que simpaticen; primero unos pocos y luego que esto se generalice. A continuación será necesario que nos admiren (...). Finalmente, que nos apoyen activamente (una mayoría) y que nos respeten y teman el resto (...)».

La organización, pese a tener capacidad para reclutar jóvenes, fracasó en su intento de lograr la sublevación popular. Entonces recurrió a la vieja regla «acción-represión-acción»: lanzar una fuerte ofensiva para que el Estado respondiera con una represión indiscriminada que despertara adhesiones entre la población. Se vio frustrada también en este intento. Consciente de la imposibilidad de una victoria militar, buscó el empate técnico que abriera las puertas a la negociación. En una primera fase, acudiendo a la mesa con una posición de fuerza en base a la «acumulación de fuerzas». Es decir, amontonar cadáveres en vísperas de un proceso de diálogo para hacer más vulnerable al Ejecutivo. Y mejor si había «ataúdes blancos». Una estrategia diseñada por «Josu Ternera», aún en libertad. En junio de 1987 ETA provocó la matanza de Hipercor, con 21 muertos, y en diciembre asesinó a once personas en la casa cuartel de Zaragoza. Por aquellas fechas representantes del Gobierno de Felipe González mantenían «trabajos de cocina» con etarras para preparar las conversaciones que se llevaron a cabo en Argel a partir de enero de 1989. Pese a las masacres, el proceso siguió su curso, hasta su ruptura, en marzo. Poco después la banda diseñó una campaña para torpedear las Olimpiadas de Barcelona y la Expo de Sevilla de 1992. La operación Bidart, en marzo de ese año, frustró el plan. Por primera vez se descabezaba a la organización, pero el Gobierno, lejos de darle la puntilla, mantuvo abierta la vía del diálogo con «Antxón».

ETA no recibía el tiro de gracia pero había asumido que sus atentados no doblegaban al Estado. Así que en 1994 diseñó la ponencia «Oldartzen», que promovía la «socialización del sufrimiento», ampliar el abanico de sus potenciales víctimas. Tras la llegada de Aznar, ETA declaró en septiembre de 1998 una tregua, al amparo del pacto de Estella que había firmado con el PNV. El Ejecutivo del PP accedió a reunirse el 19 de mayo de 1999 con la banda en Zurich, sin acuerdo. Tras la ruptura, la banda emprendió una brutal ofensiva.

Desarme y disolución
 Después del 11-M , ETA suspendió por unos meses sus atentados, ya que quería desmarcarse de la conmoción mundial que había provocado la salvajada yihadista. Las reuniones en Ginebra y Oslo entre Jesús Eguiguren y «Josu Ternera», en 2005 llevaron al «alto el fuego permanente» de marzo de 2006, dinamitado con el atentado de Barajas el 30 de diciembre de ese año.
Las Fuerzas de Seguridad desencadenaron una ofensiva contra ETA, que en el plazo de dos años perdió a todos sus cabecillas. Quedaba despejado el camino para que Batasuna impusiera en el debate interno la ponencia «Zutik», a favor de la vía política, frente a «mugarre», defensora de la «lucha armada». El siguiente paso fue el regreso a las instituciones, a través de Bildu, y a la política, con la inscripción de Sortu, que tuvo que hacer renuncia expresa de la violencia. El 20 de octubre de 2011 ETA anunció el «cese definitivo de su actividad armada», sin entregar las armas. Intentó negociar con el Gobierno la situación de sus presos, pero éste se negó si no se desarmaba y se disolvía. Ayer dio el primer paso.
El terrorista Goitía entrevistado por Brecha hace un patético e hipócrita intento de blanquear los sucesos del Filtro y la actuación de los laderos locales de la banda asesina ETA.



EL PAIS  EDITORIAL 


Olvidos de un ex etarra del Filtro 


Uno de los tres miembros de la ETA que hicieron huelga de hambre en el Filtro y que a la postre fue condenado en España por asesinato traza un relato en donde esconde la trama real de aquel engaño a los uruguayos. Por primera vez habló para la prensa uno de los tres etarras que protagonizaron el trágico episodio del hospital Filtro en 1994. Es una entrevista hecha en Bilbao a Manuel Goitia por el semanario Brecha en donde el entrevistado revela pocas cosas y trata de pulir la imagen de sus socios uruguayos. 

Lo impresionante es que no se muestra arrepentido de sus delitos, de haber integrado una banda terrorista y de haber engañado a miles de uruguayos haciéndoles creer que era un noble luchador por el separatismo vasco cuando se trataba de un golpista contra la incipiente democracia española. Recuerda Goitia que él y decenas de etarras perseguidos en España se instalaron en Uruguay en acuerdo con el gobierno y la inteligencia militar uruguaya. Fue a fines de los 80 bajo la presidencia de Julio Sanguinetti a pedido de su colega español Felipe González. 

En tanto no se metieran en política podían trabajar en restoranes y otras labores. La mayoría cumplió, pero a comienzos de los 90 alguno de ellos ya estaba implicado —junto a un dirigente tupamaro— en el robo a una distribuidora de diarios. La caída de la cúpula de ETA en un pueblo francés en 1992 aportó documentos acusadores sobre los etarras radicados en Uruguay, país con el que España tenía un tratado de extradición. 

El gobierno socialista de Madrid no tardó en pedirla y la justicia uruguaya trazó un límite: sólo extraditaría a los acusados por homicidio. Al final, aparte de Goitia, ellos resultaron ser Miguel Ibáñez y Luis Lizarralde. De la docena de extradiciones reclamadas sólo se concedieron esas tres. Goitia reconoce que los policías uruguayos "no nos tocaron, no hubo torturas", lo que desdice las denuncias de maltratos que sufrían "los independistas vascos" según acusaban por entonces grupos de izquierda, en particular los tupamaros. 

El trámite de extradición duró dos años hasta que al final se confirmó la fecha en que se haría efectiva: el 24 de agosto de 1994. Los tres vascos iniciaron una huelga de hambre que más tarde, a su llegada a Madrid en un estado bastante saludable, dejó en evidencia que el ayuno no fue muy riguroso. 
Para ese entonces, azuzados por los tupamaros, viejos socios de la ETA (que los habían financiado en algún momento), el Frente Amplio, el Pit-Cnt y otros grupos estaban en pie de guerra. Miles de personas se concentraron ante el Filtro para resistir a como fuera la entrega de los "patriotas vascos" a las autoridades españolas. Seregni, Vázquez y Astori estuvieron allí en señal de solidaridad aunque en honor a Seregni hay que decir que muy preocupado denunció en radio Carve que había visto "civiles armados". 

No hace mucho, el propio Vázquez reconoció que su presencia en el lugar fue un error. No todo el Frente Amplio estuvo de acuerdo en arropar a los etarras. Dos veteranos políticos socialistas, José Díaz y Reynaldo Gargano, que habían vivido en España y sabían que la ETA perpetraba barbaridades —como, por ejemplo, detonar una bomba en un supermercado de Barcelona que mató a decenas de inocentes— advirtieron que no había que confundir a los nacionalistas vascos con los tirabombas etarras. No fueron escuchados.

 Con los tupamaros al frente, en particular Mujica y Huidobro —que a través de una radio clamaban por "un bautismo de fuego" para sus jóvenes militantes— una multitud aguardó la llegada de las ambulancias al Filtro escoltadas por patrulleros. Hay grabaciones de tevé que muestran que de la multitud partieron disparos y cócteles molotov contra la caravana. 
La policía, carente de los medios adecuados (carros lanza agua, por ejemplo) no estaba preparada para enfrentar semejante algarada y reprimió de manera caótica, causando un muerto (Fernando Morroni) y varios heridos. Finalmente el trío fue llevado al aeropuerto y trasladado a Madrid en donde fueron juzgados con todas las garantías. Quien sostenga que el gobierno socialista de González presionó a la justicia debería leer en internet las impecables actas de los juicios. 

A la postre los tres "inocentes vascos del Filtro" fueron condenados por asesinatos con agravantes. Uno de ellos, Ibáñez, murió años después. Su compañero Lizarralde abjuró de la ETA, reconoció sus errores e indemnizó a sus víctimas. 

En tanto, Goitia, está libre, sigue angustiado por la muerte de Borroni, pero es incapaz de disculparse ante los uruguayos por el engaño que él, su banda y los tupamaros montaron en nuestro país. Ni siquiera mencionó el autobús equipado para la guerra que, según Jorge Zabalza, la ETA les puso a disposición aquella noche del Filtro. Extraño olvido.
Esas cabecitas tupamaras no andan bien. No aprenden como deberían hacerlo.

Si no fueran gobierno tal vez andarían en la misma.
Por algo la policia española es una de las mejores del mundo

La Policía investigó seis años para la segunda condena a Troitiño por pertenencia a ETA
Construyó desde los cimientos un caso sin precedentes en la lucha contra el terrorismo
[Imagen: resizer.php?imagen=http%3A%2F%2Fwww.abc....&medio=abc]Pablo Muñoz
@pablomunozabcSeguir
MadridActualizado:02/04/2018 01:49h[/url]


[Imagen: 1404738560-kr1G--1240x698@abc.jpg]

El 13 de abril de 2011 un error grosero de la Audiencia Nacional dejaba en libertad aAntonio Troitiño,[url=http://www.abc.es/espana/abci-troitino-fugo-documentacion-falsa-solo-alcance-jefes-201802200240_noticia.html] un sanguinario terrorista con 22 asesinatos a sus espaldas 
y uno de los símbolos de ETA. Horas después huía de España. Aquello provocó un shock emocional en las víctimas del terrorismo y en el conjunto de la sociedad española. Desde ese mismo momento la Comisaría General de Información de la Policía comenzó a trabajar sin descanso para devolverlo a prisión. El 13 de febrero de 2014 el pistolero era detenido en un piso de Londres en el que vivía junto a Ignacio Lerin, también etarra y huido como él. Ahora, la Policía ha conseguido algo sin precedentes: la segunda condena de uno de estos asesinos por pertenencia a ETA, esta vez a seis años.

La Comisaría General de Información se había fijado como objetivo estratégico quitar de la circulación a los etarras más duros, con ascendencia dentro de la banda, que aún estaban huidos de España. Es cierto que para entonces ETA había comenzado un declive que el 20 de octubre de 2011 derivó en el anuncio del «cese definitivo de la violencia», pero también que si había alguien que podía asumir el mando y aglutinar a los terroristas que andaban sueltos para dar un golpe de mano era gente como Troitiño, con un largo historial de sangre y miembro de una saga de terroristas.

Diez minutos
Los comienzos fueron difíciles. ETA comenzaba a ser ya parte del pasado para muchos y además había que convencer al instructor y al fiscal de que era posible otra condena para el fugitivo por pertenencia a banda terrorista. Pablo Ruz, entoncestitular del Juzgado de Instrucción 5 de la Audiencia Nacional, estaba absorbido por el caso Gürtel, que copaba portadas y telediarios. En aquellos días frenéticos concedió diez minutos, desde las dos y veinte de la tarde hasta las dos y media -el encuentro se alargaría luego algo más-, a un inspector jefe que le explicó cómo veía la Policía el caso.


La gran dificultad estribaba en sortear el precepto que impide condenar a una persona dos veces por los mismos hechos. El planteamiento que la Policía hizo al magistrado fue el siguiente: al salir de prisión Troitiño dejó de pertenecer a la banda terrorista y en ese momento estaba su contador a cero. Por tanto, si se conseguía demostrar que una vez en libertad había reingresado en ETA con acciones concretas que se podían objetivar, la nueva condena por pertenencia era posible. Ruz abrió diligencias; el fiscal coordinador de terrorismo, Vicente González Mota, le apoyó.

La carga probatoria aportada por la Policía comenzó con el análisis de la presencia del pistolero en el piso de Londres junto a Ignacio Lerin. Lo primero que llama la atención es que se trata de individuos separados por generaciones y ámbito geográfico, por lo que nunca pudieron coincidir antes.
El segundo huyó en 2007 cuando cayó el comando Urederra, del complejo Donosti, y por esas fechas el primero estaba preso. ¿Por qué dos personas que no se conocen acaban viviendo juntos en un país extranjero? El segundo elemento clave fue la documentación intervenida en las detenciones. Ignacio Lerin tenía cartas recientes de la organización en la que se le daban instrucciones concretas sobre cómo actuar. Por tanto, era evidente que seguía en la banda. Si Troitiño no había reingresado en ETA, ¿por qué vivía precisamente con un etarra, además desconocido para él?
Pero había más pruebas. La Comisaría General de Policía Científica certificó, después de los necesarios análisis periciales, que la documentación que utilizaba Troitiño había sido fabricada por ETA, ya que sus características, técnicas de fabricación y hasta sus fallos eran exactamente iguales a otras intervenidas a etarras en países como Francia o Bélgica. Hay que tener en cuenta, además, que la banda documenta solo a sus miembros porque se trata de una organización cuya cohesión es solo de índole ideológica y que no permite a nadie que no abrace su ideología y métodos utilizar papeles fabricados por ella.

No solo eso; los documentos de identidad mejor falsificados, en los que incluso coincide con los originales la fecha de emisión del documento y el equipo que lo expidió, son de muy corta circulación y se reservan a militantes muy cualificados. Antonio Troitiño tenía en Londres uno de ellos.
Pero para lograr una sentencia estos elementos objetivos tenían que ser corroborados por la documentación intervenida a la banda, en la que se viera que todas estas circunstancias solo podían responder al seguimiento estricto de las órdenes de ETA. Los informes de Inteligencia de la Comisaría General de Información también han sido decisivos para la condena.
Papeles de Thierry
Especialmente relevantes fueron los papeles intervenidos en mayo de 2008 a Francisco Javier López Peña, alias Thierry, jefe del aparato político. En ellos se comprueba que la banda ya había comenzado a dar pasos para hacer realidad la decisión tomada en 2007 de modificar la estructura y funcionamiento del aparato de control de sus refugiados, dependiente del aparato político. Para ello creó un nuevo órgano dependiente del anterior, que llamó Ihesko. Su núcleo directivo está en el País Vasco francés. En cada zona geográfica donde hay etarras hay un enlace que tiene contacto con Ihesko, y éste se comunica con la dirección de ETA. Ésta decide quién se marcha o no a un tercer país, a cuál concretamente, y qué debe hacer allí. El refugiado debe mantenerse siempre bajo la disciplina de la organización.

Así se ha comprobado en otros casos y así sucedió con Troitiño. Necesariamente tras su huida entró en contacto con ETA, a la que explicó su situación. Luego pasó a manos del aparato de acogida, bajo cuya protección envió sus fotografías a la dirección para que le proporcionara documentación falsa de calidad. 

Recibió instrucciones de ir a vivir a Londres con Lerin y que como él trabajara para pasar inadvertido. El que la dirección le proporcionara un «lazarillo» -su compañero ya hablaba inglés y tenía experiencia en el país- demuestra hasta qué punto el asesino era importante para la organización.

El 28 de abril del año pasado, tras múltiples recursos y vicisitudes, elTribunal Superior de Londres accedía la extradición del terrorista a España por su reingreso en ETA. El 5 de mayo llegaba a España y era inmediatamente encarcelado a la espera de juicio. El 17 de marzo pasado era condenado.
ETA anunciará su disolución el primer fin de semana de mayo, según ETB
El anuncio de la disolución de la banda llega un año después de su desarme (el 8 de abril de 2017)
ABC.ES
Actualizado:18/04/2018 20:53h


[Imagen: ETA-kOgH--1240x698@abc.jpg]

La banda terrorista ETA anunciará su disolución el primer fin de semana de mayo, según informa Radio Euskadi. Según el ente público vasco, el anuncio se hará tras la celebración de un acto en el País Vasco francés en el que participarán diversos agentes políticos y sociales y que, además, contará con la presencia de personalidades internacionales.

Se prevé que el lunes salgan a la luz más detalles sobre el acto en una rueda de prensa en la que participarán miembros del Grupo Internacional de Contacto, de Bake Bidea y del Foro Social.
El anuncio de la disolución de la banda llega apenas un año después de su desarme (que tuvo lugar el pasado 8 de abril). Hace tan solo un día, Mercedes Galizo, directora de Prisiones con José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró en una ponencia en el Parlamento vasco que la disolución «facilitaría mucho» el fin de la dispersión de presos.

El pasado día 8 el líder de EH Bildu, Arnaldo Otegui, ya anunció en Bayona (Francia) con motivo del primer aniversario del desarme de ETA, que la organización terrorista daría «nuevos pasos» en las próximas semanas y meses
Igual que las FARC, se enfocarán en la lucha política. Y puede darles buen resultado, porque a fin y al cabo el país Vasco tiene una gran autonomía, y con el proceso catalán de moda, pueden ir pidiendo referendo para ellos también. O bueno, empezar a hacer mercadeo con eso.
Como los Tupas en nuestro suelo
(04-20-2018, 05:03 PM)jhr cronos escribió: [ -> ]Igual que las FARC, se enfocarán en la lucha política. Y puede darles buen resultado, porque a fin y al cabo el país Vasco tiene una gran autonomía, y con el proceso catalán de moda, pueden ir pidiendo referendo para ellos también. O bueno, empezar a hacer mercadeo con eso.

La izquierda independentista ya tiene una coalicion donde hay varios ex miembros de ETA, se llama HB Bildu, si bien es la segunda fuerza politica en el parlamento regional solo tienen un 21 % de adhesiones.
El primer lugar lo tiene el Partido Nacionalista Vasco, que ahora se apronta a apoyar al partido de gobierno nacional para que apruebe sus presupuestos.
No creo que haya un espacio para los ex eta, sembraron mucho terror en las Vascongadas y tampoco todos los vascos quieren la independencia, como en Catalunia.

Big Grin Big Grin Big Grin
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