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El Gobierno Cívico Militar (1973- 1985)
#68
1984- Cronología Básica
(2ª parte)
 
            23 de abril- Wilson Ferreira Aldunate y su esposa llegan a Buenos Aires (República Argentina) y se instalan allí, como paso previo a su retorno a Uruguay. Poco después se les une su hijo Juan Raúl Ferreira.
 
            Este mismo mes de abril, el Semanario Correo de los Viernes, dirigido por Julio María Sanguinetti, instó:
             “Es imprescindible el retorno del señor Ferreira Aldunate. Su situación constituye un problema nacional. Lo que se haga para resolverlo no es indiferente al resto. No se puede pensar en que el tema compromete la solidaridad de todos en el reclamo pero no obliga a mirar con el mismo espíritu de búsqueda del mejor amino (…) Su lejanía, es un factor de indudable nerviosismo para el Partido Nacional; su actitud de no retornar se erige en un factor permanente de irritación no solo con las FF.AA. sino con los propios partidos, aún cuando éstos no lo quieren. El país de hoy tiene, pese a la situación de facto, un clima que ofrece mayor tranquilidad. La ciudadanía puede entender la actitud personal del señor Ferreira en otro momento; hoy, no. Este es tiempo de retorno. Y eso debe entenderlo el señor Ferreira” (1).
 
            25 de abril- El semanario Búsqueda informa en su portada acerca de la llegada de Ferreira Aldunate a Buenos Aires. Inmediatamente, el gobierno clausura el semanario por 8 ediciones. El periódico Somos Idea, del Movimiento Nacional de Rocha, fue cerrado en forma definitiva, por la misma razón.
 
            26 de abril- El Directorio del Partido Nacional sesiona en Buenos Aires, con la presencia de la fórmula presidencial Ferreira Aldunate- Carlos Julio Pereyra y del presidente de la Convención Nacionalista, Guillermo García Costa. No concurren Pablo García Pintos, Jorge Silveira Zabala, ni Dardo Ortiz.
            En la sesión -entre otras cosas- se puso a punto la idea de la recolección de firmas para impulsar una reforma constitucional, a plebiscitarse el mismo día de las Elecciones de noviembre. Las modificaciones propuestas incluían: amnistía general, levantamiento de las proscripciones, regreso de las FFAA a sus cometidos constitucionales y plena vigencia de la Constitución de 1967.
 
            27 abril- El Dr. Gonzalo Aguirre viaja a Montevideo para reunirse con la Multipartidaria, hallándose presentes Sanguinetti, Tarigo, Ciganda, Seregni y Cardoso. Los demás partidos optaron por no apoyar la iniciativa de plebiscito nacionalista, aunque no se opusieron a que el Partido Nacional la llevase a la práctica.
            La molestia fue muy profunda en el Partido Nacional, que tildó al resto de los partidos de desertores, de abandonar los principios proclamados en el Obelisco y calificó de "mezquino" el acuerdo entre el Partido Colorado y el Frente Amplio, que según afirmaron buscaba aislar a los blancos. En realidad, los opositores buscaban llevar a cabo las negociaciones que condujeran a la apertura política, evitando irritar a las FFAA, especialmente a aquellos sectores que dentro de ellas aún se oponían a entregar el poder. Lo ocurrido después del 1 de marzo de 1985 demostró que efectivamente era así.
            Los blancos, sin embargo, estaban convencidos de que una posición intransigente y la llegada de Ferreira Aldunate al Uruguay provocaría el levantamiento de todas las proscripciones (en particular la de Wilson Ferreira) y la entrega de poder inmediata por parte del gobierno y los militares.
            Los hechos posteriores demostrarían quién tenía razón. 
 
            27 de abril- El Consejo de Estado modifica la Ley de Partidos Políticos, habilitando la presentación de más de un candidato por lema.
           
             Discurso de la Federación de Box
 
            28 de abril- En un acto llevado a cabo en el estadio de la Federación de Boxeo de Buenos Aires, Wilson Ferreira da un discurso ante numeroso público:
            "Me parece bien que esta reunión la celebremos en Buenos Aires. Que el reencuentro se realice aquí, en Buenos Aires. ¿Por qué? Porque en la historia de la Patria -no hablo con criterio sectorial ni partidista- la presencia argentina es permanente. De aquí partieron, en general, las buenas cosas, las buenas causas y los impulsos liberadores. Desde aquí salieron quienes gestaron nuestra independencia. Desde aquí salieron los que obtuvieron, en la guerra civil, la garantía del sufragio y la libertad cívica. Y aquí se han reunido siempre los uruguayos cuando no encontraron ámbitos de libertad en su propia tierra [...] Así que nos reencontramos con una vieja tradición, no solo partidaria, sino nacional. Y les digo entonces que está bien que comencemos estas cosas en Buenos Aires. Y no en un Buenos Aires cualquiera, sino en este Buenos Aires alegre que se ha reencontrado con la libertad. Que ojalá, que ojalá nos llegue a nosotros. ¡Como un viento! ¡Como un pampero! ¡Como un huracán contagioso!"
           
            Después de recordar a Gutiérrez Ruiz y a Zelmar Michelini, agregó:
            "Yo he presenciado en muy diversos rincones de la tierra otro tipo de evocación [...] Que es cuando la gente se reúne y empieza, como en una letanía, a recitar el nombre de los compañeros muertos. Y luego la multitud va recogiendo el de cada uno contestando «¡Presente!». Y yo, hoy, esto último quería reservarlo para algo que en el Uruguay de hoy debe estar presente en la mente y en el corazón de todos [...] « ¡Compatriota Vladimir Roslik, presente!» [Gritos: "¡Asesinos, asesinos!"] ¡No! ¡No griten eso! Lo importante no es pensar en lo pequeño sino en lo grande. ¡Y el grande nunca es el que mata! ¡El grande es el muerto!
 
            Después de recordar la huelga de 1973, la victoria del Plebiscito de 1980, la campaña de las internas y el Acto del Obelisco, insistió en que con las FFAA era necesario negociar desde posiciones de fuerza:
            "La fuerza no está hoy en quienes poseen las armas. La fuerza está en el pueblo movilizado. En la voluntad popular. La fuerza está en la gente. ¡Con la gente no puede nadie!
            [...]
            "Mi partido propuso alguna forma de movilización: promover un plebiscito para derogar los Actos Institucionales y restablecer la vigencia de la Constitución. Tropezó con obstáculos. Y yo soy el primero en manifestar que quizás haya habido bastante razón en los obstáculos  que aparecieron. Por un error de procedimiento, la iniciativa apareció demasiado referida a un partido político. Y cuando se concierta, cuando se promueve la unidad, no es buena cosa apresurarse a esgrimir las banderas. Es preferible primero concertarlas y luego esgrimirlas como banderas de todos.
            [...]
            "Tropezó también, quizá, con la convicción de que la iniciativa estaba dirigida a resolver un problema concreto de mi partido, y no el gran problema de la República... En los últimos tiempos en el Uruguay, de lo que se habla [...] es de si valdrá la pena renunciar a una libertad, a una democratización del país que está casi al alcance de la mano, simplemente para contemplar la ambición personal del ciudadano Wilson Ferreira Aldunate, o el interés electoral del Partido Nacional. Y yo les digo [...] que el problema aquí está mal planteado [...] El problema es también el de si yo pudiera tener tan poca dignidad, o mi partido pudiera tener tan poca dignidad, como para aceptar comparecer en una elección donde al Frente Amplio se le prohíba votar por el general Seregni. A mí una elección con candidatos prohibidos y candidatos permitidos, con partidos políticos autorizados y partidos políticos vetados, no me sirve. Porque no es una elección, es un fraude [...] No sirve una elección donde el gobierno sea quien diga que los comunistas no pueden votar. Yo saldré, y mi partido saldrá, a pelear para que los comunistas puedan votar. Y después saldremos a las tribunas a pedirle a la gente que vote por nosotros y no por los comunistas.
            "Si es verdad que el único obstáculo para la democratización del Uruguay, si es verdad que el único impedimento para que allí se viva en un régimen de libertad, aquella libertad que antes conocimos; [...] si a mí se me asegura que el precio que hay que pagar para obtener todo eso es mi candidatura... [...] es un precio pequeño. ¡Y yo lo doy!   [Gritos: «No, no, Wilson, no!»]  Del «no» de ustedes yo, bueno, conservo la emoción. Pero el país es demasiado grande, y su angustia demasiado intensa. Así que queden las cosas bien claras. Si a cambio de eso es toda la libertad, entonces Ferreira no es candidato.  Pero solamente, solamente si es todo. ¡Absolutamente todo! Y si no, no. Si no, no"
 
            A continuación se refirió a su regreso al Uruguay:
            "Mis correligionarios me dicen: «Tú no puedes ir, porque no tienes derecho a someter al Partido a la situación de estarles entregando un rehén». Hay otros que me dicen: «Tú tienes que ir, porque no te va a pasar nada» [...] Pero en última instancia, yo he tenido que exigir ser aquí el dueño de la decisión final [...] Yo no tengo alma de mártir ni vocación de preso [...] No puedo volver a mi país con un país desmovilizado. Creo que hay que crear un clima de movilización nacional para llegar con el país fervoroso, con el pueblo en la calle, exigiendo las cosas que no se ha cansado de exigir desde 1973 [...] Mi presencia puede ser, en ese contexto, un factor muy importante [...] Y en estas circunstancias, en la seguridad de que a partir de mañana el país empezará a conocer un fervor movilizador, yo creo que el Directorio de mi Partido tiene el deber de decidir el día y la hora precisa de mi arribo a Montevideo. Pero mi decisión, mi decisión ¡es que yo voy! Y miren que -repito- mi disposición espiritual no es de que voy para que hagan conmigo lo que quieran. Mi disposición es: voy porque sé que harán conmigo sólo lo que ustedes permitan que conmigo hagan. ¿Cuándo? El Directorio dirá. Pero también les digo que el tiempo se nos escapa de las manos. No puede demorar. Así como no puede demorar el inicio de la movilización popular. Yo le he pedido al Directorio que no demore tampoco la determinación del momento preciso. Que no será, naturalmente, clandestino. Que yo a mi Patria, que es mi casa, ¡entro por la puerta principal!" (2).
 
Citas:
 
(1) Luis casal Beck; Odiado por la dictadura y temido por los colorados; La república; 23 junio 2014; http://www.republica.com.uy/odiado-por-l...colorados/
 
(2) Maiztegui; Op. Cit.; Pág. 792 a 794
Los pueblos que olvidan su historia, están condenados a repetirla. - Marco Tulio Cicerón
 
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Mensajes en este tema
RE: El Gobierno Cívico Militar (1973- 1985) - danny - 02-13-2018, 02:21 PM

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