Palabra autorizada si las hay
EL OBSERVADOR 09/06/12
EN LÍNEA - ENRIQUE NAVAS, EX DIRECTOR DE CÁRCELES:
"La corrupción galopa por la institución penitenciaria"¿Cómo evalúa lo ocurrido en el sistema penitenciario?Lo que pasó implica un retroceso muy grande para la reforma que se estaba llevando a cabo.
Con el motín, los reclusos violentos han neutralizado ese efecto positivo e impusieron su dominio. El Ministerio no debe permitir bajo ningún concepto alteraciones al orden y la seguridad en los establecimientos, y
es la autoridad penitenciaria la que debe tomar la decisión inmediata del uso de la fuerza para detener a los violentos. Este es el primer paso para definir una política penitenciaria, porque si no todo el mundo opina.
El comisionado parlamentario, que no tiene nada que ver con una situación de amotinamiento, estuvo negociando y una jueza penal interfirió en la operativa.¿Cuáles son las razones de fondo al estallido de la crisis carcelaria?Si a la ineficiencia de los controles de acceso, seguramente facilitada por hechos de corrupción que permiten el ingreso de armas y drogas, le sumamos la duda a la hora de tomar decisiones, los reclusos violentos interpretan esto como una oportunidad.
La corrupción galopa por toda nuestra institución. Es muy difícil limpiar la fuerza cuando lleva años poder hacer destituciones. A eso se le suma que el sistema disciplinario está bastante debilitado por la presencia de los sindicatos y que desde siempre el Ministerio del Interior ha acostumbrado a destinar a los policías malos o conflictivos a las prisiones, aunque en este período tengo entendido que no es así.
¿Sacar a las cárceles del Ministerio del Interior garantiza un mejor funcionamiento?Eso es una utopía, un mantra políticamente correcto. Lo que hay que hacer es reemplazar a la Policía Nacional por funcionarios penitenciarios, lo que no quiere decir con formación exclusiva en derechos humanos y sin enseñarles nada de seguridad.
¿Cree que la formación de los operarios civiles es insuficiente?La formación ha sido deficitaria, ha primado mucho la teoría. Hay que entender que la seguridad no es mala palabra, pero aun en el Ministerio se sigue pensando que es sinónimo de represión. La situación es una bomba de tiempo, porque algún día los operadores penitenciarios van a tener que salir de Punta de Rieles e ir a las cárceles duras.
¿Cómo valora la gestión que han realizado este gobierno y los anteriores en las prisiones?Un desastre, con la sola excepción del ministro Bonomi, que es el único que ha intentado un esfuerzo serio en materia penitenciaria, aunque no haya logrado los objetivos y cometiera el error de no promover una política de seguridad en todos sus términos. Pero este es el primer gobierno que se toma en serio el sistema carcelario, que decide invertir y no apelar simplemente a la liberación.
El período de Vázquez fue desastroso, agravó la crisis. Lo que estos hechos están mostrando es que hay que construir más centros penitenciarios de máxima seguridad, porque la población reclusa es cada vez más violenta y hay que separarlos de los demás presos.
Trascendió que Bonomi le habría ofrecido la coordinación de las cárceles de la zona metropolitana... Si alguien tiene que decir algo es el propio ministro.