• ¡Bienvenidos a los Foros de Uruguay Militaria!
  • Por favor registrese para comentar y participar.
  • .
¡Hola, Invitado! Iniciar sesión Regístrate


Calificación:
  • 0 voto(s) - 0 Media
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Historia del Ejercito Nacional
#11
(11-27-2020, 01:24 AM)danny escribió: Los camiones en los que aparecen los reservistas (que parecen ser un Opel, un Daimler o Magirus ), ¿eran del Ejército o de alguna intendencia? (como en 1942) No sabía que el Ejército empleaba esos vehículos. Uno de ellos está marcado como T-58 y tiene el volante a la derecha, así que quizás sea un camión de origen inglés. Ampliando la imagen del T-58, en la caja se llega a leer "A-N..." y algo más que no puedo distinguir, quizás una "C"... Se me ocurre que podrían ser camiones de ANCAP o de la ANP. Si son maniobras militares, pienso que deberían ser vehículos oficiales, pero no he encontrado nada al respecto.  Huh
Detrás se ve también uno o dos buses, con apariencia civil y otros camiones similares a los primeros.

Son de entes publicos, los magirus por ejemplo son de ANCAP

Big Grin Big Grin Big Grin
 
"Mas vale ser aguila un minuto que sapo la vida entera".
 
Reply
#12
(11-27-2020, 01:24 AM)danny escribió: Los camiones en los que aparecen los reservistas (que parecen ser un Opel, un Daimler o Magirus ), ¿eran del Ejército o de alguna intendencia? (como en 1942) No sabía que el Ejército empleaba esos vehículos. Uno de ellos está marcado como T-58 y tiene el volante a la derecha, así que quizás sea un camión de origen inglés. Ampliando la imagen del T-58, en la caja se llega a leer "A-N..." y algo más que no puedo distinguir, quizás una "C"... Se me ocurre que podrían ser camiones de ANCAP o de la ANP. Si son maniobras militares, pienso que deberían ser vehículos oficiales, pero no he encontrado nada al respecto.  Huh
Detrás se ve también uno o dos buses, con apariencia civil y otros camiones similares a los primeros.

Como decía Terminus , son de entes públicos , en esos años el Ejército creo que usaba camiones Chevrolet y por el tema de movilización se usaban otros transporte del estado.

Lo del volante a la derecha ...pues tengo entendido que hasta 1948 se manejaba por la izquierda, tipo británico.
 
Reply
#13
(11-27-2020, 08:16 PM)parachute escribió:
(11-27-2020, 01:24 AM)danny escribió: Los camiones en los que aparecen los reservistas (que parecen ser un Opel, un Daimler o Magirus ), ¿eran del Ejército o de alguna intendencia? (como en 1942) No sabía que el Ejército empleaba esos vehículos. Uno de ellos está marcado como T-58 y tiene el volante a la derecha, así que quizás sea un camión de origen inglés. Ampliando la imagen del T-58, en la caja se llega a leer "A-N..." y algo más que no puedo distinguir, quizás una "C"... Se me ocurre que podrían ser camiones de ANCAP o de la ANP. Si son maniobras militares, pienso que deberían ser vehículos oficiales, pero no he encontrado nada al respecto.  Huh
Detrás se ve también uno o dos buses, con apariencia civil y otros camiones similares a los primeros.

Como decía Terminus , son de entes públicos , en esos años el Ejército creo que usaba camiones Chevrolet y por el tema de movilización se usaban otros transporte del estado.

Lo del volante a la derecha ...pues tengo entendido que hasta 1948 se manejaba por la izquierda, tipo británico.

Y vehiculos con volante a la derecha, particularmente camiones siguieron rodando x nuestras calles muchos años mas!

Big Grin Big Grin Big Grin
 
"Mas vale ser aguila un minuto que sapo la vida entera".
 
Reply
#14
Desfile el 25 de agosto, probablemente de 1940 por la principal avenida de Montevideo





Big Grin Big Grin Big Grin
 
"Mas vale ser aguila un minuto que sapo la vida entera".
 
Reply
#15
Los nombres olvidados: las mujeres en el Ejército Oriental
También participaron de batallas y conquistas aunque no sean conocidas; también les debemos la independencia



MARÍA DE LOS ÁNGELES ORFILA
Lunes, 18 Julio 2022 04:00
[Imagen: 62d335ff671ac.jpeg]

Mujer en Batalla de las Piedras, de Juan Manuel Blanes

¿Sabe quién fue Catalina Quintana? ¿Y Natividad Suárez? ¿Y Juana Montenegro? Las lecciones de historia nacional en la escuela y en el liceo nunca hablan de ellas. Tal vez haya escuchado mencionar a Melchora Cuenca pero porque era la madre de dos hijos de José Gervasio Artigas y no por ella misma. Estas y tantas otras –Nicolasa Cayrabu, Narcisa Cabinda, Anselma Taperovi, Simona Borja y Bonifacia Chipora y muchas más– son parte de la lista de las “mujeres ignotas” que formaron parte del Ejército Oriental en las épocas de batallas y conquistas.

Gracias también a ellas hoy se celebra un nuevo aniversario de la Jura de la Constitución.
“Desde el comienzo peleaban en la batalla junto a sus maridos pero, como eran mujeres, de muy pocas sabemos el nombre. Eso nos impide conocer quiénes fueron y su historia personal. No conocemos el 50% de la historia”, dijo a El País José María Olivero, jefe de la División Historia del Departamento de Estudios Históricos del Estado Mayor del Ejército, quien ha reivindicado la participación de la mujer en las luchas libertadoras y del Ejército nacional.

[Imagen: 62d337026caeb.jpeg]
Fragmento de Grito de Asencio de Jorge Calasso

Sus nombres.
Eran las chinas (palabra de origen Quechua que significa “la hembra en el mundo de la naturaleza y la mujer en el mundo humano”). Eran en su mayoría de origen indígena y mestizo. “Eran mujeres de clase baja por lo cual no era necesario saber su nombre; sí el nombre de la pareja porque estaba en la lista de revista de la unidad. Acompañaba al marido y terminaba peleando junto a él –quizás peleaba mejor– pero en esa sociedad española tenía una situación de minoridad permanente y del 90% no sabemos el nombre”, explicó Olivero.
Las mujeres se sumaban a la tropa porque les aseguraba el sustento y la protección. El historiador Oscar Padrón Favre, en Las Chinas en la segunda Revolución de la Patria, relató su papel: “Atendían a los hombres en las agotadoras marchas; en los campamentos lavaban los siempre escasos y raídos uniformes y cuidaban que no les faltara a los soldados yerba, tabaco y si era posible algo de agua ardiente… Se hacían cargo de las caballadas de reserva y, en no pocas ocasiones, entraron a pelear decididamente codo a codo con sus compañeros soldados, cayendo muchas en los innumerables combates librados en las cuchillas orientales”.
Olivero apuntó que las llamadas “chinas cuarteleras” ayudaban a transportar vituallas y municiones al frente, servían como enfermeras (así las muestra la iconografía nacional; por ejemplo, Juan Manuel Blanes retrató a la mujer como curadora de los heridos de la Batalla de Las Piedras) pero en el combate se destacaron como lanceras. Una de estas fue Melchora Cuenca, de origen guaraní.
[Imagen: 62d336ae80761.jpeg]
Melchora Cuenca

Parte de las milicias.
La presencia de mujeres en los ejércitos del Río de la Plata era normal. “Los ejércitos revolucionarios estaban formados por milicias. No se le podía pedir a un soldado (que no tenía formación militar) que dejara a su familia. Esto se mantuvo hasta después de la independencia”, explicó Olivero. No obstante, las autoridades dejaban asentada su queja en los documentos dado que ocasionaba problemas logísticos.
[Imagen: 62d33639b6c16.jpeg]
Catalina Quintana

Catalina Quintana participó del asedio de Paysandú, integrando las filas del Ejército comandadas por el general Venancio Flores. Aníbal Barrios Pintos, en El silencio y la voz. Historia de la mujer en el Uruguay, apunta que peleaba con atuendo masculino y con lanza. Natividad Suárez fue capitana en el Ejército que peleó en Paraguay aliado a los brasileros y argentinos; además, participó de las batallas de Yatay, Curuguayty y en Salto de Boquerón donde murió. Juana Montenegro fue la primera en recibir la designación de soldado por el valor en un combate en el que empuñó sable y luego un fusil. Los historiadores también reivindican la figura de la China María, esposa de José Abiaré, al cual sustituyó en la defensa de Paysandú contra las fuerzas portuguesas en 1811. “Fue quizás la primera mujer lancera caída en ese combate”, señaló Olivero. Otras lanceras fueron Soledad Cruz, quien actuó en la Patria Viaja y es protagonista de una leyenda que cuenta que estaba casada con un lobizón que le brindaba protección; y Victoria “la payadora” quien, según relató el poeta Acuña de Figueroa, durante el sitio de Montevideo “cantaba cielitos desafiantes a los enemigos”.
En la Cruzada Libertadora hubo una heroína de la cual no conocemos el nombre, salvo que era la compañera del sargento Benito Silva de San Ramón. Se conserva su descripción en documentos: vestía como hombre, usaba sombrero, llevaba el pelo atado en dos trenzas y era “fiera como un soldado más”.
[Imagen: 62d337358cc38.jpeg]
María Josefa Francisca Oribe de Contucci

Olivero indicó que el mismo valor fue visto en mujeres de la clase alta. Este fue el ejemplo de María Josefa Francisca Oribe de Contucci, hermana del general Manuel Oribe. Mientras su esposo peleaba en el bando regentista español (fue un matrimonio arreglado), ella se enfrentó al poder. Conocida como “Pepita la Patriota”, participó activamente en la Revolución Artiguista y en la Cruzada Libertadora. En 1812 posibilitó la fuga de la Cárcel de la Ciudadela del marino Manuel Blanco Encalada, quien actuaría en las luchas libertadoras de Chile; más adelante, luego del Desembarco de los Treinta y Tres Orientales, se camufló de lavandera para evadir a los brasileños e ingresar a Montevideo para obtener medicamentos e instrumental médico para atender a los heridos. Realizó tareas de espionaje y recolectó dinero y armamento para colaborar con la lucha de los Orientales. Falleció en 1835, ya lograda la independencia del país que amaron todas estas mujeres.
https://www.elpais.com.uy/vida-actual/no...ental.html
“Dulce et decorum est pro patria mori”
 
Reply
#16
ANIVERSARIO A LA UNIDAD MAS ANTIGUA DE NUESTRO EJÉRCITO.
226 AÑOS al servicio de la Patria
Tomado del facebook Armas y Letras Uruguay

[Imagen: 260px-Caballeria_uniforme_siglo_XIX.jpg]

CUERPO DE BLANDENGUES DE LA FRONTERA DE MONTEVIDEO.
7 DE DICIEMBRE DE 1796. ANIVERSARIO

El Virrey del Río de la Plata, dispone la creación de un cuerpo de blandengues, al que llamarán "De Montevideo".
Fue un día como el de hoy, 7 de diciembre de 1796 que Pedro Melo de Portugal y Villena convocaba a una junta de guerra en la ciudad de San Felipe y Santiago de Montevideo en la que se decidió la creación de un "Cuerpo veterano de caballería de blandengues" a semejanza de otros cuerpos creados a lo largo del siglo XVIII en el virreinato.
Su misión sería la de combatir al indio, la de perseguir a ladrones y contrabandistas en la frontera con el territorio del Rey de Portugal y defender la frontera del territorio de SM el Rey de España.
En ese cuerpo hizo sus primeras armas el padre de nuestra patria, Don José Gervasio Artigas Arnal.
De los blandengues dijo Féliz de Azara: "Su ejercicio de campo...y su aptitud para los grandes galopes...prometen el celo más activo"
El 10 de marzo de 1797, Artigas ingresa como soldado para ascender rapidamente, pasando al Reg. de Milicas de Caballería de Montevideo y regresando al Cuerpo de Blandengues el 2 de mayo de 1798 como teniente de línea y Ayudante Mayor del Cuerpo.
Escribir aquí todos los hechos de armas y de servicios del Cuerpo de Blandegues exedería largamente el propósito de esta publicación.
Solo mencionaremos que su primer jefe fue el sargento mayor Cayetano Ramírez de Arellano, y que el Cuerpo se cubrió de gloria en las "Invasiones Inglesas" en Maldonado, Buceo y Cardal. Por nuestra independencia derramaron su sangre en Las Piedras y Guayabos. Protegieron al pueblo en su éxodo detras del prócer y lucharon como bravos en Catalán y Tacuarembó.
Entonces hoy en su aniversario, nuestro instituto saluda a los blandengues de todos los tiempos en estos 225 años de gloria y sacrificio.
“Dulce et decorum est pro patria mori”
 
Reply
#17
BATALLA DEL SAUCE
25 DE DICIEMBRE DE 1870

En la Navidad de 1870 se produce una acción de armas que está considerada una de las batallas mas sangrientas de nuestras guerras civiles, la Batalla del Sauce.
Ocurrió en el marco de la "Revolción de las Lanzas" (1870-1872), a orillas del arroyo del Sauce en el Departamento de Canelones, enfrentandose en esta las fuerzas del Ejército Nacional al mando del Gral. Gregorio Suárez y las revolucionarias de Timoteo Aparicio.
La batalla se extendió por cuatro horas donde se enfrentaron fuerzas numericamente iguales, adoptando el Ejército Nacional una posición defensiva en lo alto de terreno dominante y donde debió soportar cargas de los escuadrones de caballería revolucionarios utilizando la típica frmación defensiva de "cuadro".

Después de unas iniciales victorias locales por parte de la caballería de Timoteo Aparicio, las fuerzas gubernamentales de infantería, con el apoyo de la artillería cargan a los revolucionarios "a la bayoneta" derrotándolos.
Al abandonar el campo de batalla los revolucionarios dejan además de sus banderas, ingentes cantidades de material bélico que las crónicas de la época estiman en 6 cañones, siete carros de municiones, 500 fusiles, 18 carretas y una banda de música.

Las bajas del Ejército Nacional fueron de un jefe muerto y otro herido de gravedad; 16 oficiales muertos y 30 heridos; 116 soldados muertos y 214 heridos.
Por parte de los revolucionarios las bajas fueron mucho mas graves ya que el Gral. Suárez ordenó que prisioneros y heridos fueran "pasados a cuchillo", estimándose en unos 800 el número de muertos. Además dispuso que las caballadas pasaran sobre sus cadáveres.
Esta masacre fue denunciada por su propio secretario, Carlos María Ramírez, que lo llamó “Goyo Sangre”.
El joven Eduardo Acevedo Díaz de tan solo 19 años de edad, pero con tremendo talento para las letras, al presenciar tanta barbarie, escribe a sus padres una carta:
“La batalla del Sauce no se describe en dos palabras; el clásico heroísmo de esta patria infortunada, patentizado a mi vista, grabado indeleblemente en ese archivo de tiempo que se llama memoria, me ha conmovido profundamente…”.

[Imagen: Batalla_del_Sauce.jpg]
“Dulce et decorum est pro patria mori”
 
Reply
#18


 
"Mas vale ser aguila un minuto que sapo la vida entera".
 
Reply
#19
EN EL DÍA DE CONMEMORAMOS UN NUEVO ANIVERSARIO DE LA CREACIÓN DEL ARMA DE INGENIEROS, UN RECUERDO DEL CENTENARIO DEL BATALLÓN DE INGENIEROS DE COMBATE No. 3



 
"Mas vale ser aguila un minuto que sapo la vida entera".
 
Reply
#20
Uruguay le ofreció tropas a Estados Unidos para combatir en la Primera Guerra Mundial, revelan documentos
Aún cuando mantenía una posición neutral, la cancillería de Brum puso al Ejército a disposición de la Triple Entente para unirse a las filas aliadas en Europa, revelan archivos nunca antes difundidos.
[Imagen: ?url=https%3A%2F%2Fel-pais-uruguay-produ...46-27.jpeg]
Martín Natalevich


El 7 de setiembre de 1917, un mes antes de romper relaciones diplomáticas con el Imperio alemán, el gobierno de Feliciano Viera puso tropas uruguayas a disposición de Estados Unidos para que se unieran en Europa a los ejércitos aliados y combatieran contra las potencias centrales.
Pese a que el Estado uruguayo aún mantenía oficialmente un estatus de neutralidad, declarado al inicio de la guerra, en agosto de 1914, el ministro de Relaciones Exteriores, Baltasar Brum, ofreció formaciones del Ejército Nacional en una comunicación con el ministro plenipotenciario estadounidense en Montevideo, Robert Emmett Jeffery. La propuesta fue transmitida al secretario de Estado, Robert Lansing, quien la derivó al Departamento de Guerra, según se desprende de archivos diplomáticos que están bajo resguardo del Archivo General de la Nación y que nunca antes habían sido divulgados.

La respuesta estadounidense llegó a la legación de Uruguay en Washington dos meses después, el 13 de noviembre de 1917: “A causa de la limitación en el transporte y la necesidad de despachar para Francia las tropas y los abastecimientos para los Estados Unidos, no será practicable enviar allá un cuerpo numeroso de tropas uruguayas”, esgrimió el secretario de Guerra, Newton Baker, según trasladó Lansing.
Sin perjuicio de la negativa, Baker dijo que tenía “mucho aprecio” por la “actitud” del gobierno uruguayo y, en cambio, sugería la indicación de “unir pequeñas unidades al Ejército de los Estados Unidos” para el servicio en el exterior, siempre y cuando estas estuvieran “completamente equipadas”. La contrapropuesta incluía la sugerencia de que fuera el propio gobierno uruguayo quien ideara un plan para ejecutar esa posibilidad.

El ministro plenipotenciario uruguayo en Washington, Carlos María de Pena, trasladó la respuesta del Departamento de Estado el 22 de noviembre de 1917, y solicitó instrucciones cuando se tomara una resolución sobre el caso. Sin embargo, no hubo un nuevo evento en ese flujo de comunicación. Para noviembre de 1917, el gobierno uruguayo ya había declarado la ruptura de relaciones con el Segundo Reich.



El ofrecimiento explícito del gobierno uruguayo para que soldados uruguayos combatieran en la Gran Guerra refuerza lo que la literatura ha caracterizado como una posición aliadófila y pro estadounidense del gobierno batllista de la época, que se transparentó sobre el fin de la contienda.



La expresión vívida de ese nudo quedó plasmada en la reinterpretación estadounidense del monumental Pantheón de la Guerre, una obra de 123 metros de circunferencia y 14 de altura pintada en París en el inicio de la guerra. Algunos de sus murales y retratos se exhiben en la actualidad en el Memorial de la Libertad a los caídos de la Primera Guerra Mundial, en la ciudad de Kansas.

Como cuenta el libro Uruguay and the United States 1903-1929, de James Knarr, artistas franceses pintaron originalmente los murales durante la guerra con héroes franceses en el centro, pero un coleccionista estadounidense los modificó para adaptarlos a la ideología de la Guerra Fría en la década de 1950.



En uno de los numerosos murales del Salón de la Memoria, el presidente Woodrow Wilson ocupa el centro, bajo una columna que sostiene un busto de George Washington. La bandera de las Estrellas y Franjas estadounidense se entrelaza con la del Pabellón Nacional de Uruguay, que en cuadro aparece como la única bandera que toca el estandarte norteamericano tan de cerca.

Neutrales, pero no tanto
Desde que los representantes uruguayos en Londres, París, Bruselas y Berlín informaran sobre el inicio de las hostilidades, Uruguay había adoptado una posición neutral a través de un decreto que se basaba en las convenciones firmadas en la Segunda Conferencia de Paz de La Haya (1907).

En buena medida el gobierno uruguayo había mantenido una posición de balance en los primeros años de la guerra, pese a las quejas diplomáticas esporádicas de los contendientes, quienes ponían presión cuando veían que su rival podía sacar una ventaja estratégica. Por ejemplo, los británicos habían llamado la atención, en agosto de 1914, sobre la conversión en alta mar de los buques mercantes en armados, una práctica favorecida por los alemanes, mientras que los súbditos del Kaiser Guillermo II habían mostrado su disconformidad por algunas expresiones publicadas en prensa uruguaya.

Así lo había expresado el representante uruguayo en Berlín, Alfredo Masson, quien gozaba de las “delicadezas y cortesías” –según él mismo escribió– del gobierno Imperial. El 20 de enero de 1915, Masson había recibido una nota de los alemanes que buscaba esclarecer si el Uruguay seguía cumpliendo con su “estricta neutralidad” a raíz de las expresiones de un oficial del Ejército uruguayo publicadas en una columna en la Tribuna Popular. “Felizmente, hasta hoy, no ha habido por parte del gobierno Imperial la menor insinuación que me hiciera sospechar o que pusiera en duda el proceder correcto de mi gobierno. Es cierto que han llegado algunos diarios de Montevideo que contenían algunas noticias inventadas y sensacionales (...) y algunos publican insultos groseros contra el emperador y la familia Imperial”, decía Masson desde Berlín, antes de asegurar que había aprovechado sus contactos en el Ministerio de Negocios Extranjeros “para destruir por completo toda la mala impresión causada por tantos insultos y calumnias”.

Masson podía simpatizar con la causa de los alemanes, según traslucen sus informes, de la misma manera que el ministro en Bélgica, Alberto Guani, había decidido acompañar a la familia real belga a su refugio en Le Havre, o que el secretario de la Legación en París, Eduardo Blanco Acevedo, prestaba servicios en hospitales militares de Biarritz y de París, lo cual le valió la distinción de la Cruz de Caballero de Legión de Honor, entregada por el presidente Raymond Poincaré en el Hospital Alma, el 9 mayo de 1916. Pese a un intento frustrado de la cancillería por detenerlo, Blanco Acevedo siguió tratando heridos franceses durante toda la guerra desde la dirección del servicio quirúrgico del hospital auxiliar número 52 y en mayo de 1919 le fue concedido el grado de Oficial de la Legión de Honor.

Pero más allá de lo que hicieran los diplomáticos uruguayos en el terreno y de esos juegos de presión política, el gobierno de Viera había mantenido una línea estable y relativamente coherente de apego a la neutralidad. Así lo evidenciaba una respuesta a los alemanes de diciembre de 1915 en la que aseguraban que sus compatriotas tenían todas las seguridades para navegar por el Río de la Plata y los otros ríos de Uruguay de acuerdo a las leyes nacionales y las reglas de neutralidad. Así sería, al menos, hasta el año 1917.



https://www.elpais.com.uy/informacion/po...documentos
 
"Mas vale ser aguila un minuto que sapo la vida entera".
 
Reply
  


Salto de foro:


Browsing: 1 invitado(s)