• ¡Bienvenidos a los Foros de Uruguay Militaria!
  • Por favor registrese para comentar y participar.
  • .
¡Hola, Invitado! Iniciar sesión Regístrate


Calificación:
  • 1 voto(s) - 5 Media
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
La muerte del General Fructuoso Rivera, Melo , 13 de Enero de 1854.
#2
" ¡ EL GENERAL  HA MUERTO !"...

Una escena poco conocida y que recrea la muerte del General Fructuoso Rivera, el día 13 de enero de 1854, en el rancho de Bartolo Silva a orillas del arroyo Conventos (Cerro Largo) y a escasa distancia de la "Villa de Melo".-
El hombre barbado que se encuentra a la derecha del dibujo, era el Coronel Brígido Silveira (caudillo colorado del Departamento de Lavalleja) que estaba asignado con un grupo de militares "de línea" a custodiar al General Rivera.-
Quien aparece a los pies de la cama del fallecido,  era el Coronel "Manduca" Carabajal (en realidad Manuel de Brun Carabajal) colorado y al igual que Brígido Silveira, caudillo también en Lavalleja, quien era el segundo al mando de los militares que custodiaban a Rivera.-
Los historiadores manejan dos hipótesis de la llegada del General con su escolta al rancho de Bartolomé Silva (Bartolo), a caballo y procedente de Yaguarón.-
Sabido es que Rivera viajaba hacia Montevideo, con el fin de integrar un triunvirato de gobierno, que a esa altura ya no era tal, dado que había fallecido el General Lavalleja (uno de sus integrantes) y quedaba solo el General Venancio Flores- de los tres elegidos- para regir los destinos del país. Pero también sabía el caudillo oriental, que sus días estaban contados a causa de la tuberculosis pulmonar contraída en la prisión de la "Fortaleza de Santa Cruz" (Bahía de Río de Janeiro-Brasil).-
Cuentan que se arrimó al rancho de Bartolo, porque éste, era uno de los tantos expertos de la campaña oriental en curar con "tratamientos con agua fría"; mientras que otros, opinan que buscó reparo en el rancho antes aludido, dado que María del Carmen Silva (hermana de Bartolo), era una de las tantas amantes que tenía el General Rivera (con dos mellizos en haber: Cayetano y Fructuoso) y que lógicamente la relación afectiva con el dueño de casa era muy fluida.-
También se comenta que Rivera, al llegar al rancho de Bartolo en la tardecita del día 12 de enero de 1854, desmontó y se sentó en un banco de ceibo, debajo de un árbol cercano, pero, dando la espalda hacia la "Villa de Melo".....
Es que el General, no estaba muy bien visto en la Villa, donde era recordado por sus sitios "a sangre y fuego" en 1844 y 1845 (contra el cantón militar que mandaba el Coronel Dionisio Coronel) y además por una famosa "estaqueadura" que le había mandado propinar al Escribano Nicasio Guerrero (de gran ascendencia en el centro poblado) y que a raíz de ese castigo, el profesional, quedaría de por vida, con serios problemas motrices para desplazarse.-
El General Fructuoso Rivera, murió a las 6 y 10 de la mañana del día 13 de enero de 1854 y tras ser visto por el Dr. Navarrete quien certificó su deceso, el Coronel Brígido Silveira, despachó de inmediato un chasque con destino a Montevideo, comunicando la novedad al General Venancio Flores y pidiéndole órdenes con respecto a su situación.-
No obstante Silveira y sus hombres, consiguieron una gran caja de hojalata, la llenaron con todo el alcohol disponible y cuando se les terminó echaron mano a la caña blanca, para completar gran parte de la capacidad de la caja. Luego introdujeron el cuerpo del General desnudo en el interior de la misma, taponearon todo escape con algodón y luego pusieron esta caja de hojalata, dentro de otra de madera, que se cerró herméticamente.-
Consiguieron toda la tela posible de merino negro en la "Villa de Melo", colocaron el "improvisado ataúd" en un carruaje que consiguieron, lo taparon todo de negro y el Coronel Silveira, dispuso que toda la tropa portara luto y designó cuatro lanceros de custodia para el carruaje.-
Así se pusieron en marcha hacia Montevideo y en la mañana del día 17 de enero de 1854, sobre un gajo del arroyo Mansavillagra (Departamento de Florida), se encontraron a su vez con otra carruaje que procedente de Montevideo, traía a los Coroneles Santiago Labandera (medio yerno del fallecido) y Manuel Freire (uno de los 33 Orientales) conjuntamente con el Dr. Enrique Muñoz y doña Bernardina Fragoso de Rivera, quien sabía de que su esposo estaba grave, pero desconocía de que éste, había fallecido.-
Al ver acercarse aquel carruaje todo tapado de negro, con cuatro lanceros escoltando su marcha, dos oficiales detrás (Brígido Silveira y Manduca Carabajal) y 30 hombres más, de la tropa asignada a la custodia del General, doña Bernardina, no tuvo dudas en que aquel vehículo conducía un muerto.-
Y sus dudas se aventaron totalmente, cuando al acercarse el mismo, el Coronel Silveira, adelantó su caballo y le gritó a doña Bernardina: -  ¡ EL GENERAL HA MUERTO !....
Descansaron viajeros y caballos todo ese día y el 18, en horas de la mañana arrancaron a trote parejo rumbo a la ciudad de Montevideo.-
En la tardecita del 19 de enero, hicieron su ingreso en la capital y el cuerpo fue velado en la Iglesia San Agustín de la Unión, la misma donde tiempo después fue depositado el cuerpo del General Manuel Oribe.-
Gracias al cuidado dispuesto en Cerro Largo, por el Coronel Silveira, el cadáver se conservó sin descomponerse a pesar del intenso y sofocante calor.-
A las 7 de la mañana del día 20, el cortejo fúnebre partió de la Iglesia de San Agustín, escoltado por la fuerza militar que venía de Cerro Largo hacia el centro de la ciudad y al llegar frente a la Plaza Cagancha se les unió otra fuerza militar al mando del General César Díaz.-
Así llegaron a la casa de la calle Rincón (propiedad del General Rivera) próximo a la hora 11, donde se encontrabaqn el Dr. Francisco Araucho, el General Venancio Flores y el General José María Paz ("El Manco Paz").-
Luego de los discursos de rigor el poeta Francisco Acuña de Figueroa, improvisó una poesía y terminada la parte protocolar, cargaron el féretro a pulso: los Generales Anacleto Medina y José María Paz, luego el Jefe de la Armada Argentina Almirante José Muratore y los Coroneles: Manuel Freire, Velazco, Possolo, Acosta, Espinosa, Dupuy, Tajes y Labandera (que era casado con una hija adoptiva del General Rivera).-
Al arribar a la Catedral Metropolitana, fue depositado en un sepulcro abierto al costado de donde ya descansaba el General Juan Antonio Lavalleja (fallecido el 22 de octubre de 1853, en la Casa de Gobierno, a causa de un accidente vascular encefálico)......
Anda una leyenda circulando entre los años, que dice que indios guaraníes que constituían la fuerza militar que custodiaba a Rivera, durante el viaje a Montevideo, bebieron del alcohol y de la caña blanca de la caja de hojalata, buscando según sus ritos ancestrales "adquirir los poderes que el muerto, había tenido en vida"....
Lo que sí no es leyenda, es que al frente del Gobierno quiérase o no, quedó el General Venancio Flores, un militar colorado, que había sido lugarteniente de Rivera, que se escapó por un pelo que lo degollaran en la "Batalla de India Muerta" el 27 de marzo de 1845 y que además de haberse vuelto dictador, se convirtió en aliado militar de Argentina y de Brasil, poniendo en juego en forma alevosa y categórica, la soberanía de la Patria.-

(Fuente: Internet y el libro: MANSAVILLAGRA- CRÓNICA HISTÓRICA DEL PAGO- Edición año 1969- del historiador Alcides Olivera).-

Texto: Jorge Muniz.-
Vergara, 27 de julio del 2018.-


Archivos adjuntos Miniatura(s)
   
 
Reply
  


Mensajes en este tema
RE: La muerte del General Fructuoso Rivera, Melo , 13 de Enero de 1854. - Mauricio Canabal - 01-13-2020, 12:41 PM

Salto de foro:


Browsing: 1 invitado(s)