10-01-2026, 01:05 AM
La Armada de Chile muestra el estado del Escotillón IV al Delegado presidencial del Biobío
Luis Andrés Lautaro, 30 de septiembre de 2026
![[Imagen: foto-articulo-fichero_46291_20260930.jpg,800,700,0.jpg]](https://www.defensa.com/foto-articulo-fichero_46291_20260930.jpg,800,700,0.jpg)
Buque LPD-93 “Magallanes” junto a las autoridades navales y del Delegado presidencial del Biobío.
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El Delegado Presidencial Regional del Biobío, Julio Anativia, recorrió la planta industrial de los Astilleros y Maestranzas de la Armada de Chile (ASMAR) Talcahuano, para conocer en terreno el estado de los procesos productivos y las capacidades que el astillero concentra en construcción naval. Lo acompañó el administrador de la planta, capitán de navío Rafael Castillo, en una jornada que también ha sido registrada junto al contralmirante Alejandro Sandoval, jefe de la Segunda Zona Naval.
La visita se centró en el Proyecto Escotillón IV, programa con el que la Armada de Chile renueva su capacidad anfibia y logística. En la grada y en las áreas de trabajo, Anativia revisó el trabajo asociado a las dos primeras unidades: el LPD-93 “Magallanes” y el LPD-94 “Rapa Nui”. El primero tocó el agua el 18 de junio de 2026 en Talcahuano, mientras el segundo inició formalmente su construcción el 6 de agosto, con la colocación del primer bloque.
![[Imagen: 2(5440).jpg]](https://www.defensa.com/adjuntos/2(5440).jpg)
Avances estructural del buque LPD-94 “Rapa Nui” del Proyecto Escotillón IV.
Ambas naves forman parte de la fase 1 del programa, contratada en agosto de 2022 por unos 410 millones de dólares y un plazo de 100 meses. Son buques de alrededor de 110 metros de eslora y cerca de 8.000 toneladas, pensados para transporte de personal y material, apoyo ante catástrofes, búsqueda y rescate, y operaciones hacia zonas australes y antárticas en temporada estival. La entrega del “Magallanes” a la Armada se mantiene proyectada para 2027, la del “Rapa Nui”, hacia 2029.
El gobierno del presidente José Antonio Kast, en el cargo desde el 11 de marzo de 2026, ha insistido en dar continuidad a esa línea de trabajo. El 11 de septiembre, durante una visita al astillero privado ASENAV en Valdivia, el mandatario sostuvo que la construcción naval “va mucho más allá de la infraestructura y de la necesidad de cuidar la soberanía; también genera desarrollo tecnológico y conocimiento especializado”, y pidió planificar el sector a cinco, diez y quince años.
La visita también se entiende mejor si se mira el patio, no solo la grada. ASMAR Talcahuano trabaja al mismo tiempo en buques nuevos y en la modernización de su capacidad de varada. El grupo noruego Nekkar, a través de su filial Syncrolift AS, mantiene abierta la opción de suministrar un elevador y un sistema de transferencia para el Complejo Industrial Patio de Varada, pero esa fase quedó corrida a 2027. Así lo informó la propia compañía al cerrar el segundo trimestre de 2026, la opción, tasada en unos 24 millones de dólares, no figura aún en su cartera de pedidos
El atraso no es un recorte del equipo. Según el CEO de Nekkar, Ole Falk Hansen, ASMAR reordenó la distribución del patio por el costo de las obras civiles. El paquete Syncrolift se mantiene: reemplazar los muelles flotantes Mery y Mutilla, de 1944, por un elevador moderno y un sistema de traslado más ágil. El vínculo se formalizó en 2024, cuando el astillero adjudicó a Syncrolift la ingeniería básica de un elevador de unos 5.000 toneladas, Royal HaskoningDHV quedó a cargo, en consorcio, de la parte civil y marítima de la dársena.
El plan maestro apunta a trabajos en seco simultáneos para hasta cinco naves, con un carro elevador de hasta 127 metros de eslora y 4.500 toneladas de desplazamiento. Syncrolift ha presentado el encargo de ASMAR como su tercer elevador en diseño en Sudamérica, después de SIMA Perú y la Base Naval de Itaguaí, en Brasil, y ha hablado de un equipo capaz de atender buques de guerra y submarinos de hasta 6.000 toneladas. En 2025, el director de ASMAR, contraalmirante José Miguel Hernández, consignó en la memoria anual que el Patio de Varada estaba en la etapa final de esa ingeniería básica.
![[Imagen: 3(2854).jpg]](https://www.defensa.com/adjuntos/3(2854).jpg)
Abanico de sistemas que ofrece el Patio de varada de Syncrolift.
Para el Biobío, el dato no es menor. ASMAR Talcahuano concentra empleo especializado, proveedores locales y una cadena de talleres que ya demostró capacidad con unidades anteriores con los patrulleros de zona marítima, el científico “Cabo de Hornos” y el rompehielos “Almirante Viel” y ahora con Escotillón IV. El ministro de Defensa, Fernando Barros, lo subrayó en mayo al recorrer la misma planta y pedir resguardo presupuestario para no cortar la serie.
A fines de septiembre de 2026, el panorama en el astillero es concreto, com grandes avances, el “Magallanes” está a flote y en fase de alistamiento, mientras el “Rapa Nui” ya tiene acero en grada y el Plan Nacional Continuo de Construcción Naval 2025-2040 sigue siendo el marco político que amarra defensa, industria y empleo en Talcahuano. La visita de Anativia encaja en esa lectura de proyección y sostenibilidad para la región. no es simplemente una visita protocolar rutinaria, sino una inspección al principal polo naval del país. (Luis Andres Lautaro)
https://www.defensa.com/chile/armada-chi...esidencial
Luis Andrés Lautaro, 30 de septiembre de 2026
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Buque LPD-93 “Magallanes” junto a las autoridades navales y del Delegado presidencial del Biobío.
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El Delegado Presidencial Regional del Biobío, Julio Anativia, recorrió la planta industrial de los Astilleros y Maestranzas de la Armada de Chile (ASMAR) Talcahuano, para conocer en terreno el estado de los procesos productivos y las capacidades que el astillero concentra en construcción naval. Lo acompañó el administrador de la planta, capitán de navío Rafael Castillo, en una jornada que también ha sido registrada junto al contralmirante Alejandro Sandoval, jefe de la Segunda Zona Naval.
La visita se centró en el Proyecto Escotillón IV, programa con el que la Armada de Chile renueva su capacidad anfibia y logística. En la grada y en las áreas de trabajo, Anativia revisó el trabajo asociado a las dos primeras unidades: el LPD-93 “Magallanes” y el LPD-94 “Rapa Nui”. El primero tocó el agua el 18 de junio de 2026 en Talcahuano, mientras el segundo inició formalmente su construcción el 6 de agosto, con la colocación del primer bloque.
![[Imagen: 2(5440).jpg]](https://www.defensa.com/adjuntos/2(5440).jpg)
Avances estructural del buque LPD-94 “Rapa Nui” del Proyecto Escotillón IV.
Ambas naves forman parte de la fase 1 del programa, contratada en agosto de 2022 por unos 410 millones de dólares y un plazo de 100 meses. Son buques de alrededor de 110 metros de eslora y cerca de 8.000 toneladas, pensados para transporte de personal y material, apoyo ante catástrofes, búsqueda y rescate, y operaciones hacia zonas australes y antárticas en temporada estival. La entrega del “Magallanes” a la Armada se mantiene proyectada para 2027, la del “Rapa Nui”, hacia 2029.
El gobierno del presidente José Antonio Kast, en el cargo desde el 11 de marzo de 2026, ha insistido en dar continuidad a esa línea de trabajo. El 11 de septiembre, durante una visita al astillero privado ASENAV en Valdivia, el mandatario sostuvo que la construcción naval “va mucho más allá de la infraestructura y de la necesidad de cuidar la soberanía; también genera desarrollo tecnológico y conocimiento especializado”, y pidió planificar el sector a cinco, diez y quince años.
La visita también se entiende mejor si se mira el patio, no solo la grada. ASMAR Talcahuano trabaja al mismo tiempo en buques nuevos y en la modernización de su capacidad de varada. El grupo noruego Nekkar, a través de su filial Syncrolift AS, mantiene abierta la opción de suministrar un elevador y un sistema de transferencia para el Complejo Industrial Patio de Varada, pero esa fase quedó corrida a 2027. Así lo informó la propia compañía al cerrar el segundo trimestre de 2026, la opción, tasada en unos 24 millones de dólares, no figura aún en su cartera de pedidos
El atraso no es un recorte del equipo. Según el CEO de Nekkar, Ole Falk Hansen, ASMAR reordenó la distribución del patio por el costo de las obras civiles. El paquete Syncrolift se mantiene: reemplazar los muelles flotantes Mery y Mutilla, de 1944, por un elevador moderno y un sistema de traslado más ágil. El vínculo se formalizó en 2024, cuando el astillero adjudicó a Syncrolift la ingeniería básica de un elevador de unos 5.000 toneladas, Royal HaskoningDHV quedó a cargo, en consorcio, de la parte civil y marítima de la dársena.
El plan maestro apunta a trabajos en seco simultáneos para hasta cinco naves, con un carro elevador de hasta 127 metros de eslora y 4.500 toneladas de desplazamiento. Syncrolift ha presentado el encargo de ASMAR como su tercer elevador en diseño en Sudamérica, después de SIMA Perú y la Base Naval de Itaguaí, en Brasil, y ha hablado de un equipo capaz de atender buques de guerra y submarinos de hasta 6.000 toneladas. En 2025, el director de ASMAR, contraalmirante José Miguel Hernández, consignó en la memoria anual que el Patio de Varada estaba en la etapa final de esa ingeniería básica.
![[Imagen: 3(2854).jpg]](https://www.defensa.com/adjuntos/3(2854).jpg)
Abanico de sistemas que ofrece el Patio de varada de Syncrolift.
Para el Biobío, el dato no es menor. ASMAR Talcahuano concentra empleo especializado, proveedores locales y una cadena de talleres que ya demostró capacidad con unidades anteriores con los patrulleros de zona marítima, el científico “Cabo de Hornos” y el rompehielos “Almirante Viel” y ahora con Escotillón IV. El ministro de Defensa, Fernando Barros, lo subrayó en mayo al recorrer la misma planta y pedir resguardo presupuestario para no cortar la serie.
A fines de septiembre de 2026, el panorama en el astillero es concreto, com grandes avances, el “Magallanes” está a flote y en fase de alistamiento, mientras el “Rapa Nui” ya tiene acero en grada y el Plan Nacional Continuo de Construcción Naval 2025-2040 sigue siendo el marco político que amarra defensa, industria y empleo en Talcahuano. La visita de Anativia encaja en esa lectura de proyección y sostenibilidad para la región. no es simplemente una visita protocolar rutinaria, sino una inspección al principal polo naval del país. (Luis Andres Lautaro)
https://www.defensa.com/chile/armada-chi...esidencial
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